El Parlamento gallego volvió a aprobar en abril de 2023 por unanimidad —después de haberlo hecho ya en 2017— la construcción del primer cementerio musulmán de Galicia, en respuesta a la reivindicación histórica que la comunidad musulmana llevaba años manifestando. Entonces, los grupos se emplazaron al término de las elecciones locales de mayo para comenzar las gestiones. Sin embargo, todo quedó en papel mojado y tres años después sigue sin haber una makbara gallega —palabra árabe que designa a los cementerios musulmanes— para que los que viven aquí puedan descansar en paz según sus costumbres.