Aunque el planetario permanece cerrado tras el incendio ocurrido el 14 de enero de 2025, que le obligó a suspender su actividad, el espacio —y la curiosidad por comprenderlo— sigue intacto y en constante movimiento. Por esta razón, el auditorio Baluarte se ha convertido esta mañana en un improvisado espacio científico. Allí, en lugar de butacas ocupadas por espectadores de conciertos o congresos, decenas de escolares miraban al cielo —aunque fuera proyectado— para entender uno de los fenómenos más extraordinarios que podrán presenciar en su vida: el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto. La escena marca el arranque de una nueva edición de Escuela de Estrellas, el programa educativo que el Planetario de Pamplona lleva desarrollando desde hace 33 años y que este curso se reinventa con una edición especial dedicada al eclipse. Bajo el nombre Escuela de Estrellas Especial EKLIPSE, la iniciativa busca acercar este fenómeno astronómico a miles de estudiantes navarros a través de experiencias inmersivas, talleres y observaciones solares.