Muy pronto cerrará uno de los establecimientos hosteleros de referencia en Mérida. El de toda la vida. El bar Arcade, situado en la céntrica plaza de España, se prepara para bajar la persiana después de Semana Santa y poner fin a una etapa tras unas cuantas décadas formando parte de la memoria cotidiana de la capital extremeña. Muy querido en la zona, es una de esas tabernas que actúan como faros en la vida de un lugar, puntos de encuentro donde se reúnen vecinos de todas las edades y donde la rutina diaria adquiere un significado especial y de convivencia: el café de primera hora de la mañana con una buena tostada, la agradable conversación de media mañana o la cerveza y el vino con un generoso aperitivo.