Demostrado en los últimos años la Consejería su incapacidad para dotar al Consorcio de Bomberos de la Región de Murcia, no solo de personal, sino de la infraestructura necesaria, más aún, en sus diferentes propuestas que ha realizado, el desconocimiento técnico que tiene sobre el funcionamiento de la administración pública es algo más que preocupante, llegando incluso a plantear en sede parlamentaria auténticas barbaridades, ha llegado la hora de que los ayuntamientos de la región, excepto las dos principales ciudades, Murcia y Cartagena, a los que presta servicio el propio Consorcio, asuman la responsabilidad y exijan una mayor inversión en un servicio público esencial.