CSIF denuncia ante el Consejo de Seguridad Nuclear los niveles de radón en la Oficina de los Agentes Forestales en San Lorenzo y pide su cierre

CSIF ha pedido a la Comunidad de Madrid el cierre temporal de la Oficina Comarcal de los Agentes Forestales de San Lorenzo de El Escorial tras haberse vuelto a detectar unos niveles peligrosos de gas radón, con valores muy por encima de los permitidos por la legislación. Según denuncia el sindicato, tras diversas mediciones realizadas en las instalaciones en los últimos días, se ha constatado la presencia de concentraciones de radón por encima de los límites recomendados: el pasado 7 de marzo, en el momento de la medición, se registraron 1.401 bequerelios por metro cúbico, siendo la media de las últimas 24 horas de 2.508 Bq/m3. "Es inaceptable tener que trabajar en un entorno tan inseguro, sobre todo cuando la normativa europea y española establece un valor de referencia máximo de 300 Bq/m³", apunta CSIF, que exige la adopción inmediata de medidas correctoras para garantizar la seguridad de los trabajadores. El sindicato lleva meses exigiendo que la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, presidida por Carlos Novillo, ponga fin a esta situación. Como ya advirtió entonces, los niveles de radón en estos centros de trabajo son preocupantes y pese a que la Admnistración autonómica realizó en su momento mediciones de radiación, estas lecturas no reflejan la situación real", denuncia. Un problema que afecta, además, no sólo a la oficina de San Lorenzo de El Escorial, también a la de Cercedilla. Además, CSIF Madrid ha denunciado el caso ante el Consejo de Seguridad Nuclear "ante la pasividad de la Comunidad de Madrid". La denuncia se ha llevado a cabo a través de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, trasladando la situación al organismo competente en materia de seguridad nuclear ante la posible exposición a radiaciones en el entorno laboral. Hay que recordar que el radón es un gas radiactivo incoloro e inodoro, de origen natural, responsable de un aumento del riesgo de cáncer de pulmón entre las personas expuestas de forma prolongada. "Ahora mismo, es posible que los trabajadores no muestren síntomas de la exposición constante al radón, pero en unos años, los agentes forestales pueden llegar a desarrollar enfermedades derivadas de esta peligrosa exposición", concluye CSIF.