Leo todos los días sin falta el artículo de las historias curiosas, además de verídicas, de Cáceres de la sección 'Barrio a barrio'. Las nuevas tecnologías no las domino, de ahí esta forma de dirigirme a El Periódico Extremadura, cuando lo epistolar ha perdido tanto. Estuve en Cáceres estudiando Filosofía y Letras cuando la facultad estaba en San Blas, el antiguo colegio universitario. Recuerdo que estaba el matadero, que olía todo que apestaba. Fue en el año 74, cuando Cáceres era un pueblo, una época maravillosa que no olvidaré nunca (1974-1981).