La localidad cántabra de Pedreña ha quedado conmocionada por el presunto asesinato de una mujer de 64 años a manos de su pareja, un hombre de 52 años. La Guardia Civil ha procedido a su detención este domingo después de que la autopsia preliminar revelara que la muerte se produjo por asfixia compatible con estrangulamiento. Un dato clave de la investigación es que la víctima no había presentado denuncias previas contra su actual pareja, por lo que no existía ninguna alerta en el sistema de seguimiento VioGén. Sin embargo, las pesquisas han destapado que el detenido sí contaba con antecedentes por violencia de género en la Comunidad de Madrid, relacionados con otras dos parejas anteriores. El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha detallado que estos casos ocurrieron en 2011 y 2019 en Madrid. Ambos habían concluido con condena, aunque actualmente ya no estaban activos dentro del sistema de protección policial, aclarando que el detenido se mudó a Cantabria hace unos cinco años. La fallecida, llamada Mercedes, era natural de Madrid y residía desde hacía varios años en Pedreña con su pareja, con quien no estaba casada. Según las autoridades, la mujer no tenía familia directa en Cantabria, por lo que la Guardia Civil tuvo que contactar con su entorno en Madrid para comunicar el trágico suceso. Fueron los servicios de emergencia quienes recibieron la alerta, realizada por el propio hombre tras, según su versión, encontrar a la mujer sin vida en la vivienda que compartían. Desde el primer momento, los agentes detectaron indicios de que la muerte no había sido natural, sospechas que se confirmaron con el resultado de la autopsia. La Policía Judicial de la Guardia Civil dirige la investigación bajo supervisión del juzgado correspondiente, recopilando pruebas y testimonios para esclarecer los hechos. El detenido permanece bajo custodia policial, aún no ha prestado declaración ante el juez y, según Casares, no ha confesado el crimen. Toda la información ha sido remitida a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, que debe confirmar si se trata oficialmente de un asesinato machista. De ser así, se convertiría en el duodécimo crimen machista en España en lo que va de año. El delegado del Gobierno en Cantabria ha expresado la consternación de la sociedad cántabra y ha hecho un llamamiento a la unidad para combatir esta lacra. Durante su intervención, Casares ha recordado que "la violencia machista sigue siendo una de las principales lacras sociales". Las autoridades han aprovechado este suceso para insistir en la importancia de denunciar y utilizar recursos como el teléfono 016, que atiende a las víctimas 24 horas y no deja rastro en la factura. En Cantabria, casi 1.600 mujeres están en el sistema VioGén, de las que una se encuentra en riesgo extremo y otras 24 en riesgo alto, cifras que reflejan la magnitud del problema.