Un cardiólogo advierte sobre las bebidas energéticas: "Es un coctel molotov para el corazón"

El doctor Federico Segura, cardiólogo de Vithas Las Palmas, ha lanzado una seria advertencia sobre los peligros asociados al consumo de bebidas energéticas en el programa 'Herrera en COPE Gran Canaria'. El especialista subraya que estas bebidas, cargadas de cafeína, azúcar y taurina, no deben tomarse "como un juego" ni como sustituto del agua, y desaconseja por completo combinarlas con alcohol o ejercicio intenso por sus graves repercusiones para la salud cardiovascular. Según el doctor Segura, el problema con estas bebidas estimulantes comienza cuando se consumen en grandes cantidades o, peor aún, cuando se combinan con otras sustancias como el alcohol o el tabaco. Su efecto sobre el sistema simpático provoca un aumento del ritmo cardíaco y de la presión arterial. Aunque un consumo puntual puede no ser un problema, el abuso dispara los riesgos. Existen estudios que evidencian cómo el consumo elevado de estas bebidas puede aumentar la frecuencia cardiaca por encima del 60% y la presión arterial por encima del 50%. Además, el cardiólogo ha señalado que "se ha visto que puede prolongar el intervalo QT", una alteración en el electrocardiograma que favorece directamente la aparición de arritmias. Aunque la causalidad directa no está demostrada, el especialista afirma que la relación "sí que parece que que es evidente" en algunos casos documentados de arritmias ventriculares malignas y paros cardíacos. Estas situaciones se dan fundamentalmente en pacientes más jóvenes que realizan un consumo muy elevado, especialmente si lo combinan con alcohol. Los pacientes jóvenes parecen tener una "mayor sensibilidad cardiovascular" a los efectos de estas bebidas. El doctor Segura también ha alertado de que su consumo puede desenmascarar una enfermedad cardíaca latente o una predisposición genética, haciendo que "se pongan de manifiesto y que tengan síntomas que a lo mejor no hubiesen dado si no si no lo hubiésemos forzado de esta forma". Existen claras señales de alarma ante un posible abuso. Entre ellas, el médico destaca el aumento de la tensión y la frecuencia cardiaca, el enrojecimiento facial y la sudoración. Ante estos síntomas, recomienda hidratarse bien, parar la actividad, dejar de consumir la bebida y, si los síntomas no remiten, "acudir a un centro donde nos atiendan". La combinación de bebidas energéticas y deporte es, según el experto, un verdadero cóctel molotov para el corazón. El deporte ya genera una descarga adrenérgica en el sistema simpático, y al sumarle los estimulantes de la bebida, "se potencian los efectos y parece que el resultado puede ser más peligroso". De hecho, las consultas en urgencias por estos casos no son extrañas, protagonizadas por jóvenes que, tras mezclar la bebida con alcohol o ejercicio, acuden con "disconfort, sudoración, taquicardia y tensión alta". Finalmente, el doctor Segura ha puesto cifras al peligro, indicando que un consumo excesivo puede situarse entre las 5 a 7 bebidas al día, una cantidad que "no es tan descabellada" en una noche de fiesta. Por ello, su mensaje final es de "precaución y control": utilizar el sentido común, beber muy moderadamente sin pasar de una o dos al día y, sobre todo, "evitar mezclarlo con otras bebidas, como alcohol o tabaco o ejercicio de mucha intensidad".