La Junta detalla que cerca de un 14% han seguido la huelga médica, un 4% menos que hace un mes

Este parón durará hasta el próximo viernes 20 de marzo La segunda semana de paros en la sanidad pública andaluza ha comenzado en Córdoba con un seguimiento de un 13,87% durante esta primera jornada de lunes. Esta cifra sitúa a la provincia cordobesa como la que menor respaldo ha dado a la convocatoria en toda Andalucía, solo seguida de cerca por Jaén (14,63%), y que mantiene una tendencia a la baja. El seguimiento en este territorio durante el inicio fue un 17,49%, lo que supone un descenso cercano al 4% en este nuevo periodo de movilizaciones. A nivel regional, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha cifrado el seguimiento global en un 22,01%. Al igual que ha ocurrido en Córdoba, la media andaluza también ha experimentado una caída, pasando del 24,74% registrado en el arranque de febrero al actual 22,01%, lo que supone un descenso general de 2,69 puntos. Mientras Córdoba registra el dato más bajo, otras provincias han mostrado un mayor seguimiento: Sevilla (25,92%) y Málaga (25,21%) lideran la participación, seguidas de Huelva (24,01%), Almería (23,11%), Cádiz (21,76%) y Granada (20,36%). El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, ha lamentado que estas movilizaciones, motivadas por el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad, hayan provocado ya en Andalucía la pérdida de más de medio millón de actos médicos y 77 millones de euros en el cómputo global de las dos huelgas celebradas hasta la fecha. Solo en la primera semana de paros de febrero, se suspendieron en la comunidad casi 300.000 actos asistenciales, incluyendo más de 5.000 intervenciones quirúrgicas y 20.000 pruebas diagnósticas. Pese al menor seguimiento en Córdoba, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) mantiene su llamamiento a los profesionales para “secundar de forma masiva” las protestas. Las reivindicaciones se centran en la creación de un estatuto médico propio, una clasificación profesional adecuada a su responsabilidad y una regulación de la jornada que acabe con la “infrarretribución” de las guardias.