Tudela desvela los secretos de su escudo: 800 años de historia en una exposición

El Archivo Municipal de Tudela ha inaugurado la exposición 'Historia del escudo de Tudela 1255-2025', una muestra que reúne documentos y bienes muebles para explicar la evolución del blasón de la ciudad desde la Edad Media. La exposición ofrece un recorrido cronológico a través de testimonios documentales y podrá visitarse hasta el próximo 30 de marzo. A la presentación, celebrada en el Palacio Marqués de Huarte, ha asistido el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, junto al concejal de Archivo, Fernando Ferrer, y el archivero municipal, Iñigo Pérez. Toquero ha descrito la muestra como un camino para descubrir cómo un símbolo ha acompañado a la ciudad durante generaciones. El alcalde ha afirmado que los símbolos también ayudan a la comunidad a reconocerse y a transmitir su legado. “Porque los símbolos, como los escudos, no solo hablan del pasado. También nos ayudan a reconocernos como comunidad y a transmitir nuestra historia a quienes vendrán después”, ha señalado antes de invitar a la ciudadanía a descubrir una parte fundamental de la identidad de la ciudad. Por su parte, Fernando Ferrer ha subrayado la importancia de acercar a la ciudadanía el patrimonio documental que conserva el Archivo Municipal. Ha destacado la voluntad de dar a conocer “los tesoros de Tudela” y ha afirmado que estas iniciativas ponen a disposición de los tudelanos piezas de gran valor para que conozcan mejor su historia. La primera representación conocida de las armas de Tudela data de 1255 y se encuentra en un sello céreo conservado en el Archivo Real y General de Navarra. Según describió el archivero Julio Segura Moneo, mostraba un “puente de cuatro ojos con torre en el centro; en ella y en el pretil merlones en punta de lanza. Sobre la torre un ave y en el río peces”. Entre 1274 y 1298 el diseño varió, con la aparición de tres torres y un ave en cada una, y más tarde, entre 1304 y 1393, se añadió una bandera con cruz en la torre central. Una nueva versión de 1396, con un puente de tres ojos y dos ángeles, se mantuvo vigente hasta al menos 1433. Tras la conquista de Navarra, la primera representación conservada en el Archivo Municipal es un sello de 1530 que presenta un puente curvado. De una época similar procede un blasón en piedra, hoy en el Palacio Marqués de Huarte, que luce un puente recto de cuatro arcos. Uno de los ejemplos más destacados es el escudo de la fachada de la Casa Consistorial, realizado en 1582 por Bernal de Gabadi. En este aparece un puente de cuatro ojos con tres torres almenadas, orlado con las cadenas de Navarra, elemento que se incorporaría de forma habitual en adelante, además de una corona abierta. Durante los siglos XVII y XVIII se documentan nuevas representaciones, como las veneras concejiles de 1621, el escudo descrito por el canónigo José Conchillos en 1666, los de la Casa del Reloj de 1692 o el de la capilla de Santa Ana de 1740. En la Edad Contemporánea, los cambios políticos influyeron en los símbolos municipales, con interpretaciones como la del anticuario Juan Antonio Fernández que afectaron al sello de las ordenanzas de 1835. A lo largo del siglo XIX se documentaron diversas variantes del escudo. El siglo XX trajo consigo numerosas versiones. En 1920 apareció una con doble óvalo que incluía las armas de Navarra, y en 1940 se adoptó otra que recuperaba elementos medievales. Esta última adopción provocó la dimisión del cronista oficial, José Ramón Castro Álava, e inició una larga polémica sobre cuál debía ser el escudo oficial en la que participaron expertos como Julio Segura Miranda y José Joaquín Montoro Sagasti. Finalmente, en 1971 el pleno municipal aprobó el escudo de armas conforme a las tesis de José Ramón Castro. No obstante, las discrepancias continuaron durante décadas, con nuevas propuestas presentadas entre 1974 y 2007 por especialistas como Vicente Cadenas, de la Real Academia de la Historia, y el propio Julio Segura Moneo.