Muchos jugadores, tras su paso por el primer nivel del deporte, deciden dedicarse a ser hombres de negocios. Otros deciden vivir la vida tras años de sacrificio y profesionalidad. Sin embargo, muchas veces la realidad supera a la ficción y lo que parecía un retiro normativo se convirtió en una historia propia de Hollywood. Nikola Pekovic disputó varias temporadas en la NBA defendiendo la camiseta de los Minnesota Timberwolves. Tras jugar un par de temporadas en el Panathinaikos griego, fue escogido en el puesto 31 de la segunda ronda del draft de 2008. De un contrato de 60 millones a relacionarse con la mafia de los Balcanes Pekovic llegó a la liga siendo uno de los prospectos más grandes de Grecia, por lo que los Timberwolves decidieron apostar por él. Tras un par de buenas temporadas, el equipo le ofreció un contrato de 60 millones de dólares, que el pívot no tardó en aceptar. Sin embargo, en ese momento comenzaría el calvario del montenegrino. Las lesiones le lastraron hasta tal punto que pasó de ser el cinco titular a ser la tercera opción tras la llegada de Karl Anthony Towns. Al verse en esta situación, el jugador decidió volver a Europa para disputar sus últimos años como profesional. Después de dejar el baloncesto profesional, Pekovic siguió ligado a este deporte en los despachos. Llegó a ocupar cargos de relevancia como la presidencia de la Federación de Baloncesto de Montenegro y también otros puestos vinculados a su antiguo entorno deportivo. Ese contraste entre la figura institucional y las reiteradas informaciones policiales es precisamente lo que ha alimentado el impacto del caso. Pekovic pasó de ser un exjugador importante y una presencia reconocida en el baloncesto balcánico a convertirse en un nombre recurrente en las páginas de sucesos. Armas, drogas y un historial manchado En este momento fue cuando conoció a Darco Sáric, jefe de uno de los cárteles de droga de los Balcanes. Tal fue el nivel de la relación que se creó entre ambos, que Pekovic es el padrino de los hijos de Sáric. Esta relación le ha traído varios problemas al exjugador de la NBA, ya que durante un registro, dos montenegrinos fueron detenidos mientras transportaban un coche a nombre del jugador en el que encontraron armas y drogas en 2017. Sin embargo este no es el último caso de este estilo en el que el montenegrino se ha visto salpicado. Recientemente, se sitúa a Pekovic en el centro de una investigación policial desarrollada en 11 localidades del norte de Montenegro, una macrooperación en la que se produjeron detenciones, se formularon varios cargos menores y se incautaron distintos vehículos. Uno de ellos, un BMW X5 blindado, estaba registrado a nombre del exjugador. Según la información publicada por medios balcánicos y recogida después por la prensa española, la policía lo considera un miembro de alto rango vinculado a la organización de los hermanos Saric, un clan relacionado históricamente con el tráfico de drogas en la región. El dato más delicado...