La Fundación Enhol ha iniciado oficialmente su actividad para impulsar proyectos transformadores. Aunque el compromiso del Grupo Enhol con su entorno no es nuevo, la presentación de esta fundación la semana pasada en Tudela supone la formalización de una labor que, en palabras de Natalia Oliver, directora de marketing y comunicación del grupo, busca "devolver a la tierra y a las personas parte de lo recibido". La fundación nace como una evolución natural de la forma de ser y hacer de la compañía, con el objetivo de generar un impacto positivo y duradero. El lema de la fundación, "un legado que mira al futuro", encapsula la filosofía de una empresa familiar con una rica historia. Natalia Oliver compartió durante la presentación la carga emocional del proyecto, recordando los orígenes de la compañía con su bisabuelo. Un vídeo proyectado en el acto, que mostraba una recreación de su bisabuelo junto a su propio hijo —la quinta generación—, simbolizaba la continuidad de este legado. "Creo que sonreiría y luego diría, joder, todavía más cabezotas que yo", comentó Oliver sobre la hipotética reacción de su antecesor. Actualmente, la dirección de Grupo Enhol está en manos de ocho primos que, a pesar de ser "tremendamente distintos", han encontrado la clave del éxito. Según Natalia Oliver, esta clave reside en que "hay mucho respeto, mucho trabajo, mucha, mucha generosidad y, sobre todo, lo que hay es confianza". Este entendimiento fue posible gracias a que la generación anterior se apartó para que los actuales directores generales, Diego y Gonzalo Oliver, tomaran el mando a una edad temprana, continuando un camino de "tremendo sacrificio por el trabajo y amor por lo que hacemos". El primer gran proyecto impulsado por la fundación es Philanthropic, una plataforma de inversión social diseñada para ser "un puente entre las personas, empresas y organizaciones que quieren contribuir y los proyectos que son capaces de generar un impacto social y medioambiental". Esta herramienta conectará a emprendedores e iniciativas con potenciales inversores, que podrán ser desde la propia Fundación Enol hasta otras fundaciones, empresas o incluso entidades bancarias. La plataforma abarcará una amplia variedad de ámbitos, como cultura, arte, derechos humanos, cooperación internacional, inclusión social, medio ambiente, educación, talento, emprendimiento e innovación. Cualquier persona con un proyecto viable podrá presentarlo en Philanthropic, donde será estudiado para posteriormente recibir el apoyo de quienes crean en él, no solo desde un punto de vista emocional, sino también por su potencial de retorno y oportunidad. Para asegurar la rigurosidad de la iniciativa, la fundación contará con patronos externos expertos, como Juan Miguel Floristan, enfocado en la innovación y el emprendimiento. La transparencia es otro de los pilares del proyecto. Los proyectos serán certificados por AENOR, y la plataforma Philanthropic estará validada por la CNMV gracias a la tecnología de Funding, una compañía participada por Grupo Enol. "Lo que vamos a hacer es definir esos indicadores de impacto desde el inicio, vamos a hacer seguimiento y acompañamiento, y ofreciendo total transparencia", afirmó Oliver. El orden es una máxima para la compañía, que ya gestiona importantes proyectos energéticos a nivel internacional con un potente plan de inversión social. "Cuando tú vas creciendo de forma muy ordenada es mucho más fácil llegar a todo y hacerlo bien", explica Oliver. Este principio es el que permite a una organización con más de 400 personas expandirse en múltiples ámbitos manteniendo sus valores y su cultura de empresa familiar. Para Natalia Oliver, la fundación es un proyecto que "ha unido a la familia de nuevo" y que representa una forma de devolver a Tudela, donde la compañía mantiene su sede principal, parte de lo que la ciudad les ha dado. "Tener proyectos en los que poder aportar, a los que poder ayudar y hacerlo con todo el sentido y con todo nuestro corazón, pues es que nos hace muy felices", concluyó emocionada, expresando su deseo de que sus hijos preparen el 50 aniversario con la misma ilusión y contribuyan a "hacer un mundo mejor". El primer evento cultural impulsado por la Fundación: el concierto benéfico del pianista tudelano Nicolás Pérez-Nievas Baquedano, que tendrá lugar el 21 de marzo en el Teatro Gaztambide. Con esta iniciativa, la Fundación comienza a materializar su compromiso con el acceso a la cultura y el apoyo al talento joven, integrando dimensión social y arraigo territorial desde el inicio de su actividad.