Fernando Franco: les confieso que ha vivido

Será difícil seguir mirando Vigo sin ti, Fernando, pero me atrevo a usurparte la voz, la palabra, tu paso por los días y las noches de tu vida y, a veces la mía, y plagiarle en tu nombre y el mío aquella despedida de Neruda: Confieso que he vivido. Será difícil internarse por los laberintos del Casco Vello y no toparse de frente con tu sonrisa franca, tu incisiva mirada a todos los rincones físicos y metafísicos de la ciudad olívica y dejar de abrir Faro de Vigo, cada día, intentando descubrir, bajo la mar de tinta en calma de lo que escribías, el discreto encanto de todo lo que has pensado y has renunciado a dejar impreso.