La Guardia Civil ha resuelto el crimen del joven de 29 años cuyo cadáver fue hallado calcinado en Plasencia de Jalón (Zaragoza) el pasado 2 de diciembre de 2025. La operación, bautizada como Heliosencia, se ha saldado con la detención de tres hombres de 23, 37 y 53 años como presuntos autores del asesinato. Las detenciones se produjeron de forma simultánea en la madrugada del 12 de marzo en Sabiñánigo (Huesca), Lumpiaque (Zaragoza) y Paterna (Valencia). Según la reconstrucción de los hechos realizada por los investigadores, la víctima conocía a sus agresores y quedó con al menos dos de ellos la noche del crimen. Juntos se desplazaron hasta un camino en el término municipal de Plasencia de Jalón donde, en un momento dado, el joven trató de huir. Fue entonces cuando recibió varios disparos de arma de fuego por la espalda que le causaron la muerte de forma instantánea. Posteriormente, los presuntos autores trasladaron el cuerpo sin vida hasta el paraje de La Lomaza, donde le prendieron fuego con la intención de eliminar cualquier prueba que pudiera incriminarlos. De la misma manera, quemaron el vehículo de la víctima, que fue localizado a unos 300 metros del cadáver. La investigación apunta a que el crimen fue planificado y ejecutado con un claro nivel de ensañamiento. "No cabe duda de que había intencionalidad, con mayor o menor organización", ha afirmado el teniente coronel Óscar Vergara, jefe del operativo. Desde la Guardia Civil consideran el hecho como un asesinato y barajan como principales hipótesis un ajuste de cuentas relacionado con dinero y drogas. Las pesquisas se iniciaron el 2 de diciembre de 2025, cuando unos vecinos encontraron de forma casual el cadáver en una zona próxima a una planta fotovoltaica. La Guardia Civil desplegó a sus especialistas en inspección técnico-ocular para un examen "exhaustivo" de la escena que, según Vergara, les llevó "días e incluso semanas". Durante meses, los agentes han empleado drones para analizar el terreno y han movilizado al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) para inspeccionar una balsa cercana, que llegó a vaciarse parcialmente. Cerca de allí se localizó el terminal telefónico de la víctima, una pieza clave, junto a las numerosas entrevistas a su entorno, para desentrañar el caso. En los cinco registros practicados en Lumpiaque, Bárboles, Grisén y Paterna, la Guardia Civil se ha incautado de numerosas armas de fuego, armas blancas, munición, más de 12.000 euros en efectivo y diversas sustancias estupefacientes. A los tres detenidos, que se encuentran en prisión provisional desde el 14 de marzo, se les imputan delitos de asesinato y pertenencia a grupo criminal, además de tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas para algunos de ellos. El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ha destacado que la operación ha permitido obtener "suficientes indicios y elementos" para poner a los presuntos autores a disposición judicial. Beltrán ha elogiado el "trabajo tenaz, riguroso y meticuloso" de los investigadores. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones por posibles delitos de encubrimiento.