La pesca en la Región de Murcia se asoma al abismo por la escalada del precio del gasóleo

El sector pesquero de la Región de Murcia ha lanzado una seria advertencia ante la escalada imparable del precio del gasóleo, que ha aumentado un 30% desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo hace dos semanas. Según el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de la Región de Murcia y patrónmayor de la Cofradía de Cartagena, Bartolomé Navarro, el litro de gasóleo profesional se sitúa ya en un euro, cuando hace apenas quince días no llegaba a los 70 céntimos. Este incremento supone un duro golpe para la rentabilidad de la flota. Las embarcaciones de arrastre, por ejemplo, consumen entre 4.000 y 5.000 litros semanales, lo que hace la situación "muy preocupante". El temor en el sector es que, si el conflicto persiste, el precio del carburante sin IVA podría alcanzar  1,50 o 1,60 euros por litro. Ante este panorama, Navarro ha sido tajante al afirmar que la viabilidad de la pesca en la región está en juego. "Si esto sigue así, vamos a tener que amarrar la flota porque va a ser inviable", ha declarado, subrayando la gravedad de la crisis que enfrentan. Desde la federación se lamenta la tardía inacción del Gobierno central, a diferencia de la crisis de Ucrania, cuando se aprobó una bonificación de 20 céntimos por litro. "Esta vez está tardando mucho", ha señalado Navarro. El presidente de las cofradías también ha advertido de que, si la flota sigue faenando en estas condiciones, las consecuencias repercutirán directamente en el bolsillo de los consumidores. El sobrecoste del carburante, que afecta tanto a los barcos como al transporte por carretera, provocará un incremento inevitable en el precio final del pescado en las pescaderías. La subida del gasóleo no afecta a toda la flota por igual. Las embarcaciones más perjudicadas son las de arrastre, cerco y palangre de superficie del Mediterráneo, que utilizan motores más grandes y faenan en caladeros lejanos. En cambio, los barcos de artes menores y los que faenan en el Mar Menor, con esloras más pequeñas y motores menos potentes, notarán el impacto en menor medida.