El reciente crimen machista ocurrido en Pedreña ha vuelto a sacudir Cantabria, poniendo fin a más de cinco años sin asesinatos de este tipo en la región. Más allá de casos extremos, la violencia de género es una realidad constante, con 1.608 casos activos registrados hasta marzo según el sistema VioGén. Para entender qué apoyo reciben las mujeres amenazadas, la psicóloga Anabel Perales, coordinadora de la Red de Atención a Víctimas de Violencia de Género en Cantabria, gestionada por la Fundación DIAGRAMA, explica la labor que realizan para acompañarlas, hayan denunciado o no. La red de atención a víctimas, que depende de la Dirección General de Inclusión Social, Familias e Igualdad, ofrece una atención integral, individualizada a través de centros en Santander, Torrelavega y Laredo. Esta ayuda abarca el ámbito social, psicológico (tanto para las mujeres como para sus hijos), jurídico y de orientación laboral. Aunque el ambiente en los centros es "más triste que de costumbre" tras el último suceso, Perales afirma que no les resta "ni un ápice, las ganas o la motivación para continuar". Un aspecto clave es que las mujeres pueden recibir ayuda aunque no hayan interpuesto denuncia. En esos casos, el trabajo se centra en "la visibilización de de esta denuncia" y en "apoyarla y acompañarla en este proceso de de ruptura con con la violencia de pareja", aclara la coordinadora. Pese a ello, Anabel Perales subraya la importancia de denunciar, ya que, según afirma, "se activa toda una maquinaria de profesionales por detrás que van a tratar de garantizar la seguridad de la mujer y de sus hijos e hijas". De hecho, casi el 58 % de las mujeres atendidas por la red el año pasado habían presentado una denuncia. No existe un perfil único de víctima, pero el más frecuente es el de una mujer española de entre 18 y 40 años. Según Perales, los obstáculos para abandonar una relación violenta son variados. Entre ellos destaca la falta de medios económicos, la falta de apoyo social o familiar y, en muchas ocasiones, el miedo a no ser creída al denunciar. Los hijos juegan un papel ambivalente. A menudo son una "motivación muy importante para abandonar la la relación", pero en otras ocasiones, el miedo a dejar a sus hijos sin su padre funciona como un freno: "Cada caso es único, cada mujer va a tener sus propias dificultades", insiste la psicóloga. Finalmente, Perales envía un mensaje directo a quienes puedan estar en una situación similar, recomendándoles dar un primer paso: contactar con la red de atención en el teléfono 942 21 41 41, un número atendido por profesionales las 24 horas del día los siete días de la semana: "Aquí va a encontrar un lugar donde se la va a escuchar, se la va a acoger, y no se la va a juzgar", asegura.