Alrededor de un centenar de personas han asistido este lunes en Altea al funeral del pintor, grabador y escultor Pepe Azorín, fallecido este domingo y muy vinculado a la vida cultural de la localidad. La misa corpore insepulto, celebrada en la parroquia de Altea, ha estado oficiada por el párroco del municipio, Francisco Morató, y ha reunido a familiares, representantes institucionales, artistas y vecinos que han querido dar el último adiós al creador.