La Fira del Camp de Menorca se ha convertido en el escenario para analizar el presente y futuro del sector primario insular. En este marco, Tònia Bosch, gerente de Sa Cooperativa del Camp de Menorca, ha ofrecido una radiografía clara de la situación actual, destacando un dato revelador: el consumo de producto local en la isla, aunque con mayor visibilidad, todavía representa una pequeña fracción del total. Un desafío que, paradójicamente, abre una puerta a un enorme potencial de crecimiento. El dato más contundente expuesto por Bosch sitúa el consumo de producto de proximidad en una cifra modesta. "Solo un 17 % de la población de Menorca consume producto local", ha señalado la gerente. Esta estadística, lejos de ser un motivo de pesimismo, subraya el amplio margen de recorrido que tiene el sector. "Imagínate todo el camino que tenemos por recorrer", reflexionó Bosch, apuntando al 83 % restante de la población como un objetivo clave para el futuro. A pesar de este bajo porcentaje, la gerente ha reconocido que la visibilidad del producto menorquín ha mejorado notablemente en los últimos tiempos. Un avance significativo que contrasta con la situación de años atrás, cuando los productos de la isla no gozaban de la misma presencia en el mercado y en la mente de los consumidores. El camino hacia un mayor consumo no está exento de obstáculos. Bosch ha identificado el aumento de los costes del transporte y de las materias primas para la alimentación animal como dos de los principales problemas que afectan directamente a la competitividad del sector. Sin embargo, ha asegurado que, a pesar de las dificultades, la producción local sigue siendo viable y necesaria. Para superar estos retos, la gerente ha insistido en la necesidad de una "estrategia conjunta por Menorca". Una visión de futuro que debe involucrar a todas las empresas y actores sociales de la isla para remar en la misma dirección. El objetivo es fortalecer el tejido productivo y garantizar la supervivencia de una actividad tan importante para el mantenimiento del territorio y el paisaje menorquín. Mirando hacia el futuro, Bosch ha puesto en valor el papel de la vaca frisona, a la que ha calificado como "el futuro del campo menorquín y del sector lácteo". Eventos como el concurso morfológico celebrado en la feria son una muestra de la "dedicación y el compromiso de las familias que, generación tras generación, trabajan nuestro territorio". Finalmente, Tònia Bosch ha destacado que está muy orgullosa de haber nacido en el sector del campo y celebra que, en los tiempos actuales, ya se le esté dando la misma visibilidad tanto al hombre como a la mujer en una profesión que antes quizá ocultaba un poco la figura femenina.