Las investigaciones arqueológicas sobre un inmueble, cuando lo son de verdad, no finalizan nunca. Por eso, periódicamente, vamos teniendo nuevas informaciones. Unas veces son el resultado de obras de construcción o mantenimiento y, otras, de proyectos regulares y sistemáticos. Quiero decir, financiados de modo suficiente. En muchas ocasiones, afortunadamente no en todas, el dinero es el motor de la Arqueología.