La campaña de la anchoa, una de las más importantes para los arrantzales vascos, ha comenzado este mes de marzo a pleno rendimiento. Los barcos ya han empezado a realizar descargas en grandes cantidades en los puertos, como los 80.000 kilos que se subastaron en Getaria el pasado miércoles o las 120 toneladas comercializadas en Ondarroa la pasada semana. La anchoa capturada hasta el momento, cerca de la costa, es de pequeño tamaño pero de gran calidad y está llegando a diario a las pescaderías. Así lo ha confirmado José Feijóo, presidente de la Asociación de Minoristas de Pescado del País Vasco, quien regenta su propia pescadería, Fresmar, en Basauri. Feijóo ha señalado que la costera "ha empezado con mucha fuerza, está llegando con cantidades, está llegando todos los días, no nos ha fallado todavía ni un día". Aunque reconoce que "el tamaño no es el óptimo", sí que ha querido destacar que "la calidad está viniendo muy buena". Este año, Bruselas ha asignado a España una cuota de anchoa de 30.485 toneladas, lo que supone un aumento del 7,8%. Sobre el tamaño actual del pescado, José Feijóo se muestra optimista y cree que la situación puede cambiar conforme avance la temporada y los barcos faenen en nuevos caladeros. "Seguramente que habrá bancos de mayor tamaño y de estas mismas calidades", ha afirmado, explicando que más adelante se podrán encontrar capturas más grandes. Feijóo también ha querido reivindicar la diferencia de la anchoa del Cantábrico frente a la de otros orígenes. "La anchoa de aquí, la anchoa del cantábrico es excepcional", ha sentenciado. Según el pescadero, su grasa y su sabor la hacen distinta. "Tiene un valor especial, no solo para nosotros, incluso también para las conserveras", ha añadido, destacando su versatilidad en la cocina. En las pescaderías, el kilo de anchoa se está vendiendo en torno a los 6 o 7 euros, mientras que en la lonja los arrantzales la venden a unos 2 euros el kilo. José Feijóo explica que en el precio final "influye muchísimo, muchísimo el tamaño". De hecho, la diferencia entre una anchoa de 40 granos (piezas por kilo) y una de 60 puede suponer "una oscilación de precio de 3, incluso de 4 euros" en el puerto, un matiz que, según él, "quizás el cliente no aprecia". Con todo, la venta de anchoa está asegurada. Feijóo confirma que han empezado "con mucha fuerza de venta", ya que es una especie que "a la gente le encanta". El inicio de la costera siempre genera una gran expectación entre los consumidores. "La gente lo coge con mucho agrado, sobre todo al principio de la temporada", detalla, aunque prevé que la venta "se normalice" pasados unos meses. Finalmente, el presidente de los minoristas de pescado ha destacado que el actual precio de la anchoa, de 6 euros, la convierte en un producto muy económico. Feijóo ha explicado que el alza de precios general no está afectando a su compra y lo considera una opción casi "irrisoria" para una comida familiar: "con un kilo anchoa, come una familia de 4, estamos hablando de un euro y algo para cenar o para comer, un plato que yo creo que hoy en día, como están los precios, es una cosa irrisoria".