La Taberna Casa Rubio: un siglo de historia gastronómica junto a la Puerta de Almodóvar

En el casco antiguo de Córdoba, a escasos pasos de la histórica Puerta de Almodóvar , se encuentra uno de esos establecimientos que forman parte de la memoria gastronómica de la ciudad: Casa Rubio . Un establecimiento que es parte de un pequeño capítulo de la historia de Córdoba, ya que se ubica en la casa donde nació el historiador cordobés Antonio Jaén Morente . Aunque la historia de este establecimiento se remonta a 1920, cuando abrió sus puertas bajo el nombre de « Taberna del Cojo de San Nicolás ». Años después, en 1932, el local fue adquirido por José María Jiménez Márquez, conocido popularmente en la ciudad como El Rubio , cuyo apodo terminaría dando nombre definitivo al establecimiento, tal y como lo conocemos hoy en día. Con el paso de las décadas, la taberna fue evolucionando sin perder su esencia. En 1962, Francisco Jiménez Carretero , hijo de «El Rubio», acometió una reforma que transformó la antigua casa en el edificio de dos plantas que aún hoy se conserva. Ya en 2001, el establecimiento inició una nueva etapa tras una profunda remodelación impulsada por Miguel Cabezas Morón, que modernizó el espacio respetando su valor histórico. El enclave en el que se ubica el restaurante es parte fundamental de su identidad. Situado en el barrio histórico, junto a la Puerta de Almodóvar, antigua entrada a la Judería, el edificio conserva la estructura típica de las casas cordobesas, con patio interior y diferentes espacios gastronómicos distribuidos en varias plantas. La planta baja alberga la barra y el salón que rodea el patio, mientras que en el primer piso se encuentra el restaurante . En la parte superior, una de sus señas de identidad es su azotea con vistas al monumento medieval , un lugar especialmente apreciado por quienes buscan comer al aire libre en pleno casco histórico. En lo gastronómico, Casa Rubio apuesta por una cocina que combina tradición y actualidad. Su carta recoge platos de inspiración andaluza e incluso influencias de la cocina sefardí , reinterpretados con una mirada contemporánea. Entre sus especialidades destacan recetas muy vinculadas al recetario local, como las croquetas de puchero y jamón ibérico , las berenjenas con miel de caña o elaboraciones más creativas como la tortilla de rabo de toro o la mazamorra con manzana verde y pasas al px , además de diferentes tapas y platos que reflejan la riqueza de los productos andaluces. El restaurante también ha ganado fama por su pescado de la lonja , como el bacalao con salsa de tomate y judías salteadas o el atún rojo de almadraba con verduras de temporada salteadas . En carta también podemos degustar guisos de temporada como los callos de ternera guisados con patatas o el venado estofado en salsa y parmentier de AOVE , entre otros. Otro de los puntos clave en la carta de Casa Rubio son sus carnes. La propuesta pone el foco en el producto de calidad, con especial protagonismo del cerdo ibérico. Entre los platos más singulares destaca el jarrete de cordero al estilo sefardí con cuscús de verduras , una receta que conecta con la herencia cultural del barrio en el que se ubica el restaurante. A esta propuesta se suman cortes de cerdo ibérico de bellota como el solomillo a la plancha con salsa verde , la pluma ibérica con pimientos del piquillo confitados o el secreto ibérico acompañado de salsa de vino de DOP Montilla Moriles y setas salteadas , platos que ponen en valor el sabor intenso y la jugosidad de este producto. La carta se completa con elaboraciones pensadas para quienes buscan carnes de mayor maduración o recetas más contundentes, como el lomo de vaca dry aged o el cochinillo asado en dos cocciones , pensado para compartir. A lo largo de más de un siglo, Casa Rubio se ha convertido en uno de los establecimientos con más solera del casco histórico cordobés. Un lugar donde se cruzan la historia, la arquitectura y la gastronomía, y donde cada plato se sirve en un escenario que ha sido testigo de buena parte de la vida cultural y social de la ciudad.