Los museos de la Iglesia se afianzan como nueva vía de evangelización para el gran público

La ciudad de Santiago de Compostela acoge esta semana las XVIII jornadas de Museólogos de la Iglesia, un encuentro organizado por la Subcomisión Episcopal para el Patrimonio Cultural. El evento, que se celebra en el recién inaugurado Museo Diocesano de Santiago, reúne a expertos para reflexionar sobre la función pastoral, cultural y conservadora de estas instituciones. Ramón Yzquierdo, director del museo anfitrión y presidente de la Asociación de Museólogos de la Iglesia en España, ha explicado que la elección de Santiago se debe a una "suma de factores", coincidiendo la mayoría de edad de las jornadas con el estreno del nuevo centro compostelano. Estas jornadas técnicas se centran cada año en un aspecto concreto, y en esta edición el foco está puesto en las "particularidades, necesidades y experiencias que tienen los museos diocesanos". La Iglesia católica gestiona una parte muy significativa del patrimonio cultural español. Según Yzquierdo, existen en España más de 100 museos reconocidos como tales y gestionados por la Iglesia, además de "otras tantas colecciones visitables". En Galicia, prácticamente todas las diócesis cuentan con su propio museo, a excepción de Ourense, que está trabajando en un proyecto vinculado a la colección de su catedral. Uno de los ejes del encuentro es la función pastoral de estos centros. Lejos de condicionar su funcionamiento, Yzquierdo la define como una oportunidad. "Todo museo genera un relato", afirma, y en el caso de los museos de la Iglesia, ese relato se aprovecha para transmitir un mensaje. El objetivo es claro: "La Iglesia tiene una oportunidad de aprovechar su patrimonio para llegar a un público amplio que no se acerca a la parroquia, pero sí que se acerca a los museos". Las necesidades de estos centros son tan diversas como su naturaleza. Uno de los mayores retos es la conservación, identificación y seguridad del patrimonio que se encuentra desprotegido en templos abandonados o parroquias cerradas. "Los museos diocesanos son precisamente los responsables de seguir todo ese patrimonio", subraya Yzquierdo, destacando que sus fondos no se limitan a lo expuesto, sino que incluyen todas las piezas dispersas por la diócesis. Hay centros que son a la vez catedralicios, otros son comarcales o provinciales, lo que da lugar a "museos muy particulares que presentan ciertas dificultades o particularidades en su gestión", según el experto.  En toda España hay alrededor de 200 museos que dependen de la Iglesia, a los que hay que sumar una cifra similar de espacios culturales visitables. En Galicia,todas las diócesis cuentan con su propio museo salvo la de Ourense, donde Ramón Yzquierdo explica que  se está trabajando en la puesta en marcha del suyo aprovechando los fondos de la Catedral.   Entre los que serán protagonistas en las jornadas,  Yzquierdo ha mencionado ejemplos de centros que han transformado el concepto tradicional de museo de iglesia, como el de San Isidoro de León o el Museo Episcopal de Vic. El director también ha destacado la positiva acogida del nuevo Museo Diocesano de Santiago, inaugurado a principios de año. Concebido como un "proyecto a largo plazo", su apertura es el punto de partida para un trabajo continuo de seguimiento del patrimonio de la archidiócesis compostelana.