La cuenta atrás para la boda de Anna Ferrer Padilla ya ha comenzado. La hija de Paz Padilla , que este verano se dará el «sí, quiero» con Mario Cristóbal, ha vivido uno de los momentos más esperados de esta etapa: su despedida de soltera. La influencer ha compartido con sus seguidores varios momentos del fin de semana sorpresa que le prepararon sus amigas más cercanas. Una escapada cargada de humor, nostalgia y muchas risas que ha tenido un protagonista inesperado: un llamativo disfraz de camarón con el que la futura novia ha recorrido calles y bares. Pero más allá de las bromas y los disfraces, la celebración ha tenido también una fuerte carga emocional. Anna no ha dudado en dedicar unas palabras a sus amigas recordando cómo empezó su amistad hace ya más de una década. Sus amigas quisieron sorprenderla por todo lo alto. Nada más comenzar la celebración, la vistieron con una sudadera blanca con la cara de su futuro marido estampada, mientras ellas llevaban el mismo diseño en azul. Después llegó el momento más comentado del fin de semana: el disfraz de camarón. Con él puesto —y acompañado de un velo de novia— Anna paseó por varios bares y calles entre risas, convirtiéndose inevitablemente en el centro de todas las miradas. El look se completaba con unas antenas en las que aparecía la cara de su prometido en los extremos, un detalle que añadía aún más humor a la escena. A lo largo de la celebración, la influencer alternó además entre un velo corto y otro más largo, reforzando el guiño a su próxima boda. Más allá de las bromas, Anna quiso aprovechar el momento para recordar el origen de su amistad con el grupo de amigas que organizó la sorpresa. «En mi 18 cumpleaños, estas 4 personas se presentaron desde Cádiz para darme una sorpresa mientras yo estaba en la autoescuela», explicó en sus redes sociales, rememorando uno de los recuerdos más especiales que guarda con ellas. La influencer también recordó cómo comenzó su relación con este grupo cuando tenía apenas 14 años. «Nos conocimos unos carnavales cuando yo tenía 14 años, me acogieron en su grupo y cada año me hacían el disfraz para que yo lo tuviera cuando llegara a Cádiz», contó emocionada. El reencuentro del grupo, según ha explicado Anna, era algo que llevaba tiempo esperando. Aunque siguen coincidiendo en momentos importantes, hacía años que no podían compartir tantos días juntas. «Han pasado ya muchos años, nos hemos visto crecer, y aunque nos seguimos juntando sin falta en carnavales y momentos importantes, hacía demasiado que no compartíamos tanto tiempo juntas», confesó. La influencer quiso terminar su mensaje con un agradecimiento muy especial hacia ellas: «Lo último que me esperaba era esta pedazo de sorpresa. Juntarnos las cinco, cada una desde una punta para un finde tan especial, ha sido un regalo inmenso. No tengo palabras para daros las gracias. Me siento tremendamente afortunada de teneros». Con esta celebración tan particular, Anna Ferrer Padilla cierra uno de los capítulos más divertidos de su soltería y encara ya la recta final hacia su boda con Mario Cristóbal, que tendrá lugar este verano en Cádiz.