Los vigueses han visto en el taxi una salida laboral. Prueba de ello es que en la prueba extraordinaria convocada por el Concello de Vigo para finales del próximo mes de abril se han anotado más de noventa aspirantes. Es la cifra más alta de anotados a un examen para sacarse el carné de taxista de toda la historia de la ciudad. Esta prueba fue convocada para intentar paliar la alarmante falta de chóferes para trabajar en los taxis y también para garantizar el relevo generacional para sustituir a los autopatronos que se van jubilando. «La media de aspirante en los exámenes era de doce, así que esos noventa supone una marca histórica y que demuestra que el sector está muy vivo», asegura Carlos Gutiérrez, presidente de la asociación Élite Taxi.