Un curso para el control de plagas, otro de maquinista de retroexcavadora, de coolhunter, de carnicería, de auxiliar de guardería, de prótesis dental, de adiestramiento canino... Daba igual el tipo de formación que buscase el usuario, la academia Vive Formación, ubicada en la calle Areal de Vigo, la ofrecía. El problema llegó cuando el centenar de estudiantes fueron a homologar sus títulos ante el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE): no eran oficiales. Todos se quedaron sin sus certificados de profesionalidad... y sin dinero. Tampoco podrán recuperar el tiempo perdido estudiando.