El pago en efectivo sigue siendo un método plenamente válido en España, pese al avance de las tarjetas y los pagos con el móvil. La legislación española mantiene la protección de los billetes y monedas como forma de pago legal dentro del sistema económico. De hecho, la normativa vigente establece obligaciones claras para los establecimientos abiertos al público. Esta regulación se apoya en cambios introducidos en la ley de consumo y en la normativa europea sobre el euro como moneda de curso legal. Según la información publicada por el Boletín Oficial del Estado, el marco legal define cuándo un comercio debe aceptar el pago en efectivo y en qué situaciones puede existir una limitación.