La mejor versión de Arbeloa

Arbeloa ha mostrado en los últimos diez días su mejor versión como entrenador del Real Madrid. La referencia aún es corta, pero importante. No era menor la batalla que el equipo tenía por delante ante Celta, City y Elche , y no solo los resultados y el juego le han respaldado, también sus decisiones, sus acciones, su forma de comunicarlas y su gestión del éxito. Consciente de que no sólo no ha ganado nada, sino que además sigue lejos de poder hacerlo, no ha buscado excusas para los problemas y se ha puesto a encontrar soluciones que, además, al madridismo le ilusionan. La quinta de Thiago Pitarch sólo es un grupo de coincidentes en un partido de Liga jugado en casa, pero también la demostración de que existen alternativas en Valdebebas y que no mirar a la cantera durante tantos años no puede considerarse normal. Zidane y Ancelotti ganaron tantas Copas de Europa que es difícil echarles nada en cara, pero con ellos en el banquillo Thiago no habría sido titular ante el Manchester City. No es un pecado capital, son estilos, atrevimientos. Arbeloa, con todo en contra, escogió otro camino y también venció. Después, midió sus palabras, consciente de que en el Etihad los primeros minutos serán claves para hacer bueno el recital de Valverde en la ida. Hace sólo un par de meses el estadio del Madrid protagonizó la mayor bronca que se recuerda a sus jugadores. En los últimos dos partidos, el público ha conectado con un equipo menos brillante pero más intenso, solidario y colectivo. Y de casa. Acabó el partido contra el Elche y fue emocionante ver a la familia de Yáñez llorando a lágrima viva mientras abrazaba al chaval, feliz como un canterano con un equipo nuevo. Como todo es tan cambiante, puede que nunca más hablemos de esos jugadores a los que Arbeloa les dio la oportunidad. Que desaparezcan a medida que las estrellas vayan regresando de la enfermería. O quizá sí. O si no son todos, será uno, o dos, o tres los que se queden. Pero el Madrid habrá probado y se habrá sacudido esa especie de complejo de que sólo en Barcelona salían jóvenes capaces de sostener a un equipo de este nivel. Arbeloa ya ha hecho algo muy bueno. Ahora veremos si lo mantiene.