Tal vez Jürgen Habermas no hubiera alcanzado la altura intelectual , unánimemente reconocida tras su muerte, si no hubiera padecido en su infancia el estigma físico de una boca deforme. Él mismo confesó que esa diferencia le atormentó y le impulsó a elevarse sobre la crueldad de su entorno. Habermas, discípulo de Adorno, evolucionó desde un marxismo crítico a la defensa de la democracia deliberativa, entendida como un sistema político basado en la igualdad y en el diálogo. Creía que era posible construir no sólo consensos sino también normas morales desde un debate democrático sin dogmatismos ni exclusiones. Dicho con otras palabras, la democracia no sólo es un medio sino un fin en sí mismo. Una concepción que conecta con... Ver Más