Engañosa satisfacción

El foco de la política estatal situado en las últimas semanas en las elecciones en Castilla y León arroja algunas luces y muchas sombras a la vista de los resultados expresados en las urnas. Luces en forma de tendencias y conclusiones del estado de la ciudadanía española en manos de las corrientes de información –o desinformación– con las que los partidos las están alimentando; sombras por el engañoso resultado que puede proyectar la ficción de que las estrategias de los principales agentes les dan para sostenerse, sin atender a sus consecuencias en forma de políticas reales.