Cuando se comparte cama con otra persona, hay posibilidades de que exista una eterna guerra térmica nocturna, con una persona asada de calor y que tira del edredón hacia abajo, mientras que el otro se congela y busca refugio bajo las mantas. Durante años, esto se ha tratado como una simple anécdota de pareja , pero la verdad es que tiene una razón fisiológica detrás. Y algo que se ha visto es que las mujeres, estadísticamente, duermen peor que los hombres, siendo el culpable el termostato. Durmiendo diferente. Para entender este fenómeno, primero hay que saber cómo funciona nuestro cuerpo cuando se prepara para descansar. En este caso, para que logremos conciliar el sueño y entrar en las fases más profundas, nuestra temperatura central debe bajar. Sin embargo, durante la fase REM , el cuerpo necesita que esta temperatura vuelva a subir ligeramente. Aquí es donde entra el conflicto biológico, como se expone en el podcast Sleep is a Skill , donde una especialista explica cómo las mujeres tienden por lo general a tener menos masa muscular y un metabolismo basal más bajo que el de los hombres. Esto se traduce en una temperatura de la piel entre 3 y 4 grados más fría, haciendo que, al tener las extremidades más frías, las mujeres prefieran ambientes más cálidos para poder alcanzar esa temperatura óptima que induce el sueño. Algo que abre muchas anécdotas, como que en una pareja las mujeres necesitan una sábana para dormir en verano. Sus diferencias. En términos generales (que no es algo universal), mientras el hombre necesita que la habitación y la cama estén frías al inicio de la noche para bajar su temperatura central rápidamente, la mujer requiere un entorno más cálido para compensar esa piel más fría y no sufrir alteraciones en su arquitectura del sueño. Lo que dice la ciencia. En la bibliografía, hay múltiples estudios que confirman estas diferencias de género en la termorregulación. Uno de estos fue publicado en 2023, donde se demostraba que las mujeres registraban temperaturas de piel más altas que los hombres durante la fase de sueño donde hay una mayor calidad. Es decir, requiere de un microentorno más cálido para tener un sueño mucho más adecuado. Además, varios estudios publicados en Journal of Sleep Research revelan que las mujeres alcanzan los mínimos nocturnos de temperatura corporal antes que los hombres. Pero además, sus caídas de temperatura son menos pronunciadas, lo que afecta directamente a la calidad del sueño continuo. En Xataka Si te duermes en menos de cinco minutos, no tienes un "superpoder": es una señal de alerta de tu cerebro El uso de la tecnología. Visto este problema, hay empresas que se han puesto manos a la obra para hacer algo que a priori solucionaría este inconveniente en las parejas: usar fundas de colchón inteligentes para regular la temperatura a cada lado de la cama con el objetivo de que las mujeres duerman mejor. Si es cierto que todavía los datos en los que sustentan de manera interna para vender sus colchones tienen que ser validados. Aun así, la evidencia científica preexistente es robusta. Las mujeres no son "frioleras" por capricho, sino que su biología exige un entorno térmico distinto para poder descansar correctamente. Quizás la solución definitiva a las disputas por el edredón no pase por ceder, sino por la tecnología de climatización dividida en la cama. Imágenes | Vitaly Gariev En Xataka | Creíamos que el insomnio era solo no poder dormir. Ahora sabemos que son cinco trastornos distintos - La noticia El mito de que las mujeres son "más frioleras" en la cama no es un mito: es ciencia y por eso duermen peor que los hombres fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .