Los vecinos de la urbanización Las Arenas, en Malpartida de Cáceres, denuncian desperfectos en sus viviendas que atribuyen a las voladuras realizadas durante las obras para la creación de la variante de Malpartida (la N-521). Según han explicado Rocío Arana y Manuel Cerro, miembros de la directiva de la asociación vecinal que representa a los casi 600 residentes del espacio, los daños comenzaron a detectarse en 2024 y, dos años después, continúan sin una solución que frene las detonaciones o repare los efectos en las casas. Las obras fueron adjudicadas a la empresa OHLA por casi 50 millones de euros.