Con una inversión de $3.750 millones, el Gobierno Provincial pone fin a casi una década de desidia en el barrio Abel Amaya. El ambicioso proyecto no solo recupera un símbolo de la ciudad, sino que lo transforma en un polo de vanguardia: incluirá una piscina para cien personas, una escuela de gastronomía y un moderno centro tecnológico de Inteligencia Artificial. Conocé los detalles del plan que promete cambiarle la cara a la zona oeste.