Con la premisa de que "no hay crecimiento sin educación", Horacio Marín inauguró en Neuquén un centro de formación técnica de vanguardia. El instituto, que proyecta capacitar hasta 3.000 trabajadores por año, cuenta con simuladores de alta tecnología y un pozo escuela único en el país. Una apuesta clave para profesionalizar el sector y cubrir la demanda laboral del yacimiento más importante de Argentina con prácticas en condiciones reales.