Estos son los chats ‘extorsivos’ de Manzur con exasesora Benavides en caso UNGRD: “No digan después que uno es problemático”

El senador Wadith Manzur y la representante Karen Manrique enfrentan prisión preventiva y llamado a juicio por decisión de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, dentro del proceso que adelanta por cohecho impropio en el caso de la UNGRD. Según el expediente, ambos habrían condicionado su función pública en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público para que el Ministerio de Hacienda intercediera en la adjudicación de proyectos en Saravena, Cotorra y El Carmen de Bolívar, financiados con recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. En el mismo proceso, el alto tribunal mantiene investigación —aunque en libertad— contra los congresistas Juan Pablo Gallo, Julián Peinado, Liliana Bitar y el excongresista Juan Diego Muñoz. Le puede interesar: Ungrd: Gobierno habría comprado al Congreso para aprobar las reformas, según la Fiscalía, en imputación a Bonilla y Velasco . Para sustentar sus decisiones, la Corte recopiló evidencia a partir de chats y testimonios que, según la investigación, mostrarían cómo Manzur presionaba a la exasesora del Ministerio de Hacienda María Alejandra Benavides para concretar contratos antes de sesiones clave. EL COLOMBIANO obtuvo la ponencia de 1.020 páginas elaborada por el magistrado Misael Rodríguez, en la que la Corte Suprema de Justicia sustentó la decisión de ordenar la captura de los representantes Wadith Manzur y Karen Manrique. Una de esas conversaciones por aplicaciones de mensajería, cuyos chats están en poder de la Corte Suprema, tuvo lugar el 11 de octubre de 2023 entre Manzur y Benavides. Después de saludarla, el congresista cordobés le dice por escrito a Benavides que “cuándo llega el ministro”, haciendo referencia a Bonilla. Ella le responde que el lunes en la tarde, a lo que Manzur le contesta que es “importante que pueda hablar con él antes de haya ponencia”. Luego el congresista le pregunta por el día en que se radicaría ponencia, ella le contesta que se anuncia el martes y se vota el miércoles. “Dios mío. Yo necesito hablar con él (ministro Bonilla)”, dice Manzur. A lo anterior, María Alejandra Benavides responde que “ese viaje era importante. Yo le dije el viernes antes de que viajara”. A ello, Wadith Manzur dijo que “de verdad sino no va a funcionar nada Mariale. Solo te dejo la constancia por acá”. La hoy exfuncionaria le contestó: “Repre yo le dije, pero después cogió un avión. Ni yo he podido hablar bien con él”. El congresista le dijo que “bueno, pero de todas maneras te lo tengo que decir porque el miércoles hay sesión y cuando las cosas no salgan no digan después que uno es problemático”. Benavides le contestó: “Yo estoy haciendo lo que puedo, pero que hago si él no está?”. Para la Corte, las pruebas permiten sostener que Wadith Manzur se encontraba expectante frente a la respuesta del ministro Ricardo Bonilla González ante su propuesta —probablemente presentada el 4 de octubre junto a Bitar Castilla—, la cual, como ya se había reseñado, le había sido comunicada al jefe de la cartera de Hacienda antes de su viaje a Marruecos. Ese tribunal fue claro en el escrito al indicar que las palabras de Manzur subrayan ”la necesidad de hablar con él ‘antes de que haya ponencia’, en alusión al trámite presupuestal de esos días del proyecto de ley de presupuesto general. Sin embargo, de manera inmediata enlaza esa urgencia con la inminencia de la sesión del miércoles, al señalar: ‘yo necesito hablar con él’; ‘si no, no va a funcionar nada’; y al dejar constancia preventiva: ‘cuando las cosas no salgan no digan después que uno es problemático’; ‘es más feo que yo no te diga nada y que solo te notifique en la sesión’. Estas expresiones son consistentes con una expectativa de respuesta a la propuesta ya transmitida al ministro de Hacienda y con la posibilidad de condicionar su comportamiento en la sesión próxima”. Sobre este punto, la testigo Benavides, en su comparecencia en el proceso, precisó que aunque la primera parte del intercambio se refería a la ponencia presupuestal, la otra aludía a que el congresista “quería y necesitaba una respuesta respecto a la propuesta” y que la “sesión” mencionada para el miércoles correspondía a la Comisión Interparlamentaria en el Congreso. En esa línea, agregó que percibió el mensaje como una presión para que “algo se mueva”, en el sentido de obtener un resultado y conocer qué había ocurrido con la propuesta. Benavides le dijo a la Corte que la primera “presión” que sintió no vino de Manzur sino de la congresista Karen Manrique: “fue la que hizo la representante Karen Manrique, el 10 de octubre..., formal, pero era presión y ese 11 de octubre la volví a sentir, porque yo recuerdo ese chat en el... cuando (Manzur) me decía: ‘Mire, el miércoles hay sesión, si no salen las cosas no digan que uno es el problemático’. ¿Yo qué podía hacer? Yo recuerdo que yo dije: ‘¿cómo hablo con el ministro de esto si no tengo cómo hacerlo?’ Y pues la misma conversación luego me dice: ‘prefiero decírtelo antes de que entres a la sesión’. Él no estaba siendo grosero, pero sí se entiende que hay una presión porque algo se mueva, por tener un resultado, por saber qué pasó con una propuesta”. Para la Sala, la explicación de Benavides Soto se armoniza con el contenido literal de la conversación, en cuanto evidencia que el propio Manzur advirtió a la asesora la necesidad de gestionar una respuesta del ministro antes del miércoles 18 de octubre de 2023. Las investigaciones señalan que otros legisladores, como Liliana Bitar y Julián Peinado, habrían participado de manera similar, buscando acelerar la aprobación de proyectos y empleando medios opacos de comunicación, como la aplicación cifrada Signal y sobres sellados, para manejar las propuestas. El 31 de octubre de 2023, una reunión con el entonces ministro de Hacienda Ricardo Bonilla permitió autorizar explícitamente la gestión de proyectos ante la UNGRD, asignando 15 cupos entre los congresistas implicados. La Corte destacó que estas acciones reflejan una relación de mutuo beneficio entre algunos miembros del Legislativo y el Gobierno, y que la “amnesia” de los funcionarios sobre los hechos dificultó la transparencia de las actuaciones. La investigación apunta a que estas maniobras permitieron la aprobación exprés de varios empréstitos durante la sesión del 28 de noviembre de 2023, denominada por la Corte como “la sesión más eficiente del año”, y revelan un entramado de negociaciones criminales y clientelismo político. La Corte identificó patrones de actuación que, a juicio del tribunal, reflejan intentos de mantener las gestiones fuera del escrutinio público. Entre ellos, destacó el uso de canales de comunicación difíciles de rastrear, como la aplicación Signal , a la que algunos congresistas recurrían para contactar a enlaces de distintos ministerios. Según el expediente, las propuestas de proyectos también se habrían entregado en sobres sellados, lo que, para la Corte, evidencia un manejo reservado de información relacionada con las gestiones ante entidades del Gobierno. Amplíe la noticia: Caso UNGRD en la Corte Suprema: las pruebas contra los congresistas Wadith Manzur y Karen Manrique Otro elemento que llamó la atención de los magistrados fue la falta de claridad en los testimonios de algunos funcionarios del gabinete del presidente Gustavo Petro. Cuando varios ministros fueron citados para rendir su versión ante la Corte, manifestaron no recordar detalles clave de los encuentros o conversaciones, algo que el tribunal calificó como una especie de “amnesia” frente a los hechos investigados. Actualmente, Manzur y Manrique permanecen en prisión, mientras que otros congresistas y un excongresista están llamados a juicio. Si siguen detenidos al inicio de la nueva legislatura, se podría activar la figura de la silla vacía.