Las elecciones podrían ser incluso el 31 de mayo, lo que complica que la vicepresidenta pueda defender las cuentas, pero sería peor incluso presentarlas e irse a pedir el voto con una sonada derrota parlamentaria. En el PSOE preocupa que Andalucía repita el esquema de Castilla y León: freno a Vox y castigo a candidatos ministros frente a los que hacen carrera en sus territorios, como Carlos Martínez.