Dolió tanto porque nunca fue solo un juego

Nos agarramos de las manos como si con ello el milagro fuera más tangible. El último turno al bate le tocó a Perdomo: marcador parejo, dos bolas, dos strikes y unos cuantos fouls. En el asiento de atrás, George Bell teorizaba la jugada y el muchacho de al lado le suplicaba a Papadiós con más […] La entrada Dolió tanto porque nunca fue solo un juego se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana) .