Los problemas en el calendario y el frenesí de partidos de la recta final obligan al Pontevedra a que el partido frente al Arenas vaya a ser un quebradero de cabeza. Sin incluir ese choque frente a los vascos, los pontevedreses tienen diez jornadas por delante en las que, a diferencia de Primera División en la semana de la final de Copa del Rey, no hay parones de ningún tipo.