La guerra en Oriente Medio amenaza con subir los elevados precios del turismo en el archipiélago balear

Las patronales se mantienen de momento prudentes y recuerdan que el escenario es de mucha incertidumbre, pero apuntan a que el incremento del coste del combustible puede tener repercusión en el producto que se ofrece al turista El Gobierno aprobará las medidas económicas por la guerra en un Consejo de Ministros extraordinario este viernes El mercado turístico de las Balears observa con preocupación la escalada del conflicto en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El encarecimiento del petróleo —con el barril Brent, de referencia internacional, alcanzando esta semana los 120 dólares— amenaza con elevar los costes de las cadenas de suministro de las que dependen restaurantes, hoteles y otros establecimientos. Un factor especialmente sensible en un territorio insular, donde gran parte de los productos llegan por vía marítima o aérea y donde muchos negocios prevén abrir sus puertas en abril, en una temporada que este año arranca más tarde debido a que la Semana Santa cae en fechas muy tempranas. Para este periodo vacacional, cuando muchos turistas ya optan por viajar a las islas, tan solo los hoteleros más “valientes” y con mayor capacidad logística o estructuras más flexibles han decidido abrir sus puertas, arriesgándose a que la jugada les salga rentable. La apuesta es aún más incierta si se tiene en cuenta el escenario global. De hecho, los empresarios ya se preparan para afrontar el encarecimiento del combustible y no descartan que este aumento termine repercutiendo en el precio final de los productos y servicios que consumen los turistas. El factor precio ya generó tensiones durante la pasada temporada , especialmente en algunos segmentos como el del lujo, donde el sector reconoce que se produjo un desequilibrio entre calidad y precio que acabó afectando a parte de la demanda. Las patronales siguen ahora con atención la evolución del contexto internacional y advierten de que el impacto real sobre la temporada turística dependerá, sobre todo, de la duración del conflicto, que por el momento resulta imposible de prever. Si el conflicto se prolonga, es probable que los destinos más próximos a la zona de guerra tengan mayores dificultades para recibir turistas y se produzca un trasvase hacia lugares considerados más seguros. Países como Egipto o Turquía podrían verse especialmente afectados por este cambio de tendencia. De hecho, los operadores turísticos ya registran las primeras cancelaciones de viajes en la región, según informaciones de El País , y se estima que a corto plazo parte de la demanda podría desplazarse hacia destinos del Mediterráneo que compiten directamente con estos mercados. Las Pitiusas: un destino seguro En ese contexto, la situación podría beneficiar a enclaves percibidos como especialmente seguros, como Eivissa. Así lo señala la presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de Eivissa y Formentera, Maria Costa, quien destaca que “España —igual que Italia o Portugal— aparece como un lugar seguro, está muy alejada [del conflicto] y para los turistas europeos es muy accesible”. Aun así, el sector insiste en que no se trata de una circunstancia que deseen aprovechar. El presidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Eivissa y Formentera (PIMEEF), Alfonso Rojo, subraya que la industria turística de Baleares es “muy madura y está saneada”, por lo que no necesita “desgracias” de este tipo para atraer visitantes. Con todo, reconoce que la experiencia de crisis anteriores demuestra que algunos viajeros terminan optando por destinos percibidos como más estables, aunque recuerda que no se trata de destinos fácilmente intercambiables. Los empresarios afirman que algunos viajeros terminan optando por destinos percibidos como más estables, aunque no se trata de destinos fácilmente intercambiables Aun así, todavía es pronto para confirmar esta tendencia. El último informe de Mabrian, empresa española especializada en el análisis del rastro digital de millones de turistas en tiempo real, apunta a que la escalada del conflicto ya empieza a alterar los flujos de viajeros. La percepción de inseguridad en los países del Golfo y en destinos cercanos está provocando cambios en la demanda procedente de Estados Unidos y de algunos de los principales mercados europeos, entre ellos Alemania y Reino Unido, especialmente relevantes para el turismo pitiuso. En Eivissa, de hecho, ya se ha detectado un aumento del 4% en las búsquedas de vuelos desde el inicio del conflicto, según datos del Sistema de Inteligencia Turística (SIT) puesto en marcha recientemente por el Consell Insular. Con todo, el sector prefiere mostrarse prudente. “Aún es pronto para saber si esto tendrá un impacto significativo en los flujos turísticos de Balears”, señala el vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) en las Pitiusas, José Antonio Rosselló, a elDiario.es. En Eivissa ya se ha detectado un aumento del 4% en las búsquedas de vuelos desde el inicio del conflicto, pero el sector prefiere mostrarse prudente En paralelo, el conflicto también está teniendo efectos inmediatos en el transporte aéreo internacional. El cierre del espacio aéreo en Oriente Medio tras los ataques a Irán ha generado caos en el tráfico aéreo mundial y ha afectado a más de un centenar de residentes baleares que tenían vuelos de regreso a España. Aeropuertos estratégicos como los de Dubai, Abu Dabi, Doha o Kuwait permanecen cerrados, lo que ha obligado a numerosos viajeros a asumir estancias adicionales en hoteles y buscar alternativas para regresar a las islas. Entre los afectados ha habido turistas ibicencos bloqueados en Tailandia, Sudáfrica o Emiratos Árabes Unidos por la cancelación de vuelos y la pérdida de conexiones aéreas para llegar a territorio insular. Estos problemas logísticos en el transporte –si los bombardeos se prolongan– también podrían limitar la llegada de visitantes en sentido contrario, hacia las islas, aunque el flujo de turistas es menor desde el hemisferio Oriental. Posible subida de los billetes aéreos De darse este supuesto de que el conflicto se prolongue, el presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Baleares (AVIBA), Pedro Fiol, explica que las agencias deberán notificar a sus clientes posibles recargos por combustible en algunos billetes de avión. Un suplemento que afectaría tan sólo a las reservas que aún no se han emitido —es decir, aquellas que siguen en estado de reserva—, y a las que las aerolíneas pueden aplicar el incremento del carburante hasta 21 días antes de la fecha del vuelo. Más allá de estos ajustes en el transporte, el sector da por seguro un primer impacto económico derivado del aumento del precio de la energía, provocado por el encarecimiento del petróleo y del gas natural. “Esto afectará [y ya está afectando] a la operativa interna de las empresas”, señala el vicepresidente de la CAEB. El encarecimiento energético puede trasladarse al conjunto de la economía a través de la inflación, incrementando los costes de producción en distintos sectores. En el caso del turismo, los más expuestos serían hoteles, transporte, restauración y comercio. “Pase lo que pase, este impacto ya se ha producido y, si no se detiene, irá a más”, advierte Rosselló. El encarecimiento energético puede trasladarse al conjunto de la economía a través de la inflación, incrementando los costes de producción en distintos sectores. En el caso del turismo, los más expuestos serían hoteles, transporte, restauración y comercio El aumento del precio del combustible ya se está trasladando a los costes del transporte, un factor crítico para las Pitiusas, especialmente para Formentera, donde la insularidad triple hace que la dependencia logística sea mayor. Según la naviera Baleària, llenar los camiones que llegan a los puertos baleares supondrá entre 80 y 100 euros más por trayecto, mientras que Trasmed ha confirmado a elDiario.es un incremento del 10 al 15% en el transporte de mercancías, que podría trasladarse a los precios finales si la tendencia alcista se mantiene. Según la naviera Baleària, llenar los camiones que llegan a los puertos baleares supondrá entre 80 y 100 euros más por trayecto, mientras que Trasmed confirma un incremento del 10 al 15% en el transporte de mercancías, que podría trasladarse a los precios finales Menor beneficio que otras temporadas “Las empresas isleñas somos muy sensibles a esto, porque prácticamente todo llega por vía aérea o marítima”, apunta Rojo. El aumento de los carburantes también preocupa al sector hotelero, aunque por el momento mantiene una actitud optimista. “Está subiendo mucho, pero podría favorecer los viajes de proximidad”, añade por su parte la presidenta de la Federación Hotelera de las Pitiusas. Está subiendo mucho [el precio del carburante], pero podría favorecer los viajes de proximidad Maria Costa — Presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de Eivissa y Formentera El incremento de costes ya está afectando la rentabilidad de muchas empresas en las Pitiusas. Algunas patronales apuntan que, en comparación con años anteriores, los beneficios podrían ser menores, e incluso existe la duda de si será posible “empatar” económicamente con otras temporadas. La opción de repercutir estos costes al precio final aún no se ha planteado de forma generalizada, debido al riesgo de afectar la demanda: “En destinos como Eivissa, donde los precios ya son elevados, el margen de maniobra es limitado. Muchas veces no queda otra que asumir parte de los costes”, explica Rosselló. Además, las pymes muestran especial preocupación por el posible impacto económico del conflicto internacional y la llegada de una recesión de gran magnitud, que podría afectar a España y a la Unión Europea (UE). No obstante, recuerdan que el turismo suele resentirse menos que otros sectores y que las vacaciones continúan siendo una prioridad para muchas familias, aunque podrían ajustarse los días de estancia o buscar opciones más económicas. La principal inquietud es que la situación genere incertidumbre entre los viajeros europeos, lo que podría retraer la demanda incluso dentro del continente. En destinos como Eivissa, donde los precios ya son elevados, el margen de maniobra es limitado. Muchas veces no queda otra que asumir parte de los costes”, explica . José Antonio Rosselló — Vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) en las Pitiusas Ayudas del Gobierno Las principales patronales del sector, la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV), han solicitado al Gobierno un paquete urgente de ayudas de unos 400 millones de euros para paliar el impacto del conflicto en Oriente Medio. Las organizaciones, que agrupan más de 5.000 puntos de venta en toda España, plantean medidas como una línea extraordinaria de financiación del ICO de 250 millones de euros a tipo preferente, un fondo de compensación de 120 millones para cubrir pérdidas derivadas de cancelaciones y reembolsos, así como ERTE específicos y ajustes fiscales para las agencias afectadas. Según explican, la crisis no solo afecta a los destinos directamente implicados en el conflicto, sino que también está alterando la conectividad aérea hacia Asia, África y Oceanía. Por su parte, el Gobierno ha comunicado que este viernes aprobará en un Consejo de Ministros extraordinario un plan de respuesta integral ante la guerra en Oriente Medio , con medidas estructurales y coyunturales destinadas a proteger a los sectores más afectados por la subida de precios y a los colectivos más vulnerables. El Ejecutivo mantiene además contactos con los grupos parlamentarios, los agentes sociales y los sectores expuestos a las consecuencias económicas del conflicto. Un escenario muy inestable Las patronales coinciden en que todo dependerá de la evolución del conflicto y de la recuperación del tráfico internacional. “Ahora mismo una parte importante de la flota aérea mundial no está operando con normalidad, especialmente las compañías que conectan con Asia desde Oriente Medio”, señalan, por lo que el impacto final todavía es difícil de prever. Desde el sector hotelero reconocen que la situación es “muy cambiante” y que, por el momento, más que preocupación hay “expectación”: “Una parte importante de nuestras reservas se suele hacer más adelante, así que quizás esto también nos beneficie. En las próximas semanas tendremos más información sobre qué pasa, porque ahora mismo está todo en el aire”, añaden. De momento, los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre la temporada turística todavía son una incógnita, añade en la misma línea Rosselló: “Siendo realistas, en este momento cualquier valoración es muy incierta, porque esto no ha hecho más que empezar”. A esta incertidumbre se suma otro factor: la Semana Santa temprana de este año y muchos establecimientos están demorando la apertura, lo que dificulta por ahora tener datos claros sobre el comportamiento del inicio de temporada. El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, quiso trasladar durante la feria turística ITB Berlín, la primera semana de marzo, un mensaje de “tranquilidad” al sector turístico ante la escalada del conflicto en Oriente Medio y aseguró que la situación no estaba afectando a las expectativas de negocio para la isla. Sin embargo, la guerra se ha intensificado en los últimos días y es muy difícil determinar cuánto se prolongará.