Hablemos nuevamente de Shakespeare, ahora que una película, y previamente una novela, inspiradas en la más célebre de sus obras ha estado presente en la ceremonia de los óscar. Hamlet es la referencia esencial del dramaturgo inglés, pero uno se queda con ‘Macbeth’, si acaso por su sangrienta codicia y el mágico telurismo de sus brujas. Siempre me fascinó ese hado narrativo cocinado en su caldero, donde le profetizan a Macbeth su corona y que reinará hasta que avance el bosque de Birnam.