¿Von der Leyen está peor que Trump?

Leyendo estos días la prensa parece que la UE esté sumida en una crisis profunda después de las declaraciones del lunes de la presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, en el sentido de que Europa no puede ser la guardiana del viejo orden mundial. En lugar de reconocer que tiene más razón que una santa, le han lanzado a la yugular a cuanto líder socialista europeo han encontrado, empezando por António Costa y por Teresa Ribera, en este caso actuando de perros guardianes de Pedro Sánchez. Y es que Von der Leyen ha desnudado al rey Sánchez, acostumbrado a que la hiperbólica oposición española le permita utilizar argumentos infantiles. El «no a la guerra» del Gobierno español es un vestigio del viejo orden internacional cuando la izquierda europea, parapetada en el escudo nuclear americano, podía pasar por pacifista sin exponerse a ningún riesgo. Pues no. Lo que le ha recordado Von der Leyen a Sánchez, con todas las letras, es que ese tiempo ha pasado y que la UE si no quiere apuntarse al mundo sin reglas de Trump y Putin tiene que madurar y decidir en qué guerras y de qué manera se quiere implicar con sus propias reglas. Se puede estar contra Trump y a favor de la guerra en Ucrania y contra Trump y en contra de la guerra en Irán. Se acabó el simplismo y el infantilismo. Y aunque Von der Leyen no tiene competencias para decírselo a un presidente del Gobierno, sí tiene algo de lo que Sánchez carece, coraje.