Fernando Trías de Bes, economista: "Los bares tenderán a tener precios dinámicos en España; cambiar el coste de la consumición dependiendo de la hora"

La hostelería española se está planteando emplear el sistema de precios dinámicos para mejorar la rentabilidad de los establecimientos. Este modelo, habitual en sectores como los hoteles o las aerolíneas, adapta los precios según la oferta y la demanda, y podría llegar pronto a los bares y restaurantes, tal como se ha analizado en el programa ‘Herrera en COPE’. Según el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez, esta estrategia requiere una digitalización completa del negocio para optimizar la gestión en tiempo real. Pero, ¿qué son exactamente los precios dinámicos? El economista Fernando Trías de Bes, en conversación con Sofía Buera, ha explicado que se trata de un precio que no es fijo. "El concepto es un precio que cambia, pero no es solo según la demanda; puede tener que ver con las garantías, con el servicio adicional o con muchos otros factores", ha aclarado Trías de Bes. La aplicación de este modelo genera un particular debate cuando se traslada de un entorno digital a uno físico como un bar. Para el consumidor, es más fácil aceptar que un algoritmo ajuste los precios de un billete de avión a que lo haga el propietario de un bar con su caña o sus bravas. Trías de Bes ha relatado la anécdota de un amigo hostelero que le decía: "no me toques las bravas y la oreja, que eso es lo que más deja", como reflejo de la resistencia a cambiar precios en productos icónicos. El economista ha añadido que "es muy curioso este rechazo que genera en hostelería, pero esto al final, Sofía, es cuestión de que se incorpore y nos acostumbremos, es todo costumbre, al fin y al cabo". Se acepta bien la "hora feliz" porque el precio baja, pero no tanto si sube, ya que puede percibirse como una decisión arbitraria del hostelero para aprovecharse. En contra de lo que podría parecer, Fernando Trías de Bes sostiene que los precios dinámicos benefician más al consumidor que al empresario. La razón, según ha argumentado, es que están sobre todo enfocados a "incentivar el consumo en momentos de menor demanda", permitiendo al negocio cubrir costes en horas valle. "Los precios dinámicos no están pensados para sacar más dinero cuando tengo más demanda, ahí ya marca la competencia", ha sentenciado. El debate se intensifica cuando los precios se disparan en situaciones de emergencia, como ocurrió con los billetes de avión durante el accidente ferroviario de Adamuz. El portavoz de la OCU, Enrique García, ha calificado estas prácticas de "abusivas" y ha pedido medidas para acabar con ellas. "Se aprovechan de esta situación", ha denunciado García en relación con el aumento de precios en transportes y alquiler de vehículos durante la crisis. Trías de Bes ha querido trazar una línea clara: una cosa son los precios dinámicos y otra es "la inmoralidad y el abuso" en una catástrofe. En su opinión, aunque es contrario a regular los precios porque es como "ponerle vallas al campo", sí ve con buenos ojos límites temporales en casos extremos para evitar disfunciones en el mercado o un impacto social grave. El economista ha concluido que la tendencia hacia los precios dinámicos es imparable y se extenderá a todos los sectores gracias a la tecnología. Para que el modelo sea aceptado en negocios como la hostelería, ha recomendado que "las reglas del juego queden muy claras". La transparencia, ha afirmado, es clave para evitar que el cliente sienta que hay arbitrariedad y que se están aprovechando de él.