Cuando no perder demasiado sabe a victoria

Castilla y León es del PP desde 1987, así que ganar allí les iba de suyo. Lo que se les ha quedado lejos es una mayoría absoluta que recibieron en el pasado seis veces. Para eso necesitarían restaurar a su anatomía a esa derecha extrema que salió de una costilla que les arrancó Santiago Abascal. Pero ya se sabe que no hay peor cuña que la de la propia madera y ahora tienen que negociar con él -otra vez- el precio de investir a Fernández Mañueco. “No crece, no crece” -sostienen ufanos en Génova 13 en relación a Vox los que lo padecen como un forúnculo que les impide sentarse en los gobiernos autonómicos-. No crece pero duele, aunque se ve que más en culo ajeno.