PP y Vox confían en cerrar un triple acuerdo rápido e indoloro que no afecte en las elecciones de Andalucía

El Partido Popular y Vox confían en cerrar el triple acuerdo -Extremadura, Aragón y Castilla y León- antes de las elecciones andaluzas, futura fecha electoral, aunque todavía sin fecha decidida. Los dos parece que quieren cerrar cuanto antes esa suerte de pacto exprés. "Ahora las negociaciones se van a intensificar", aseguraba el pasado lunes en declaraciones a los periodistas uno de los presidentes autonómicos que esperaba el recuento en Castilla y León. La consigna a partir de aquí, y a sabiendas de que acordar nada en plena campaña electoral era imposible, es clara: se abre el plazo "hasta que Juanma convoque". De esta manera, parece que ambos partidos podrían rebajar el tono que vienen sosteniendo. Santiago Abascal dejó claro a su homólogo en los 'populares', Alberto Núñez Feijoo, que habría acuerdo, pero que éste tendría que ser "medida a medida". Contradecía al líder gallego y lo comparaba con la posición de Alfonso Fernández Mañueco, reelegido presidente de la autonomía castellanoleonesa: "Mañueco dice una cosa y Feijóo la contraria. Feijóo se ha hartado de decir que Vox no quiere entrar en los gobiernos, no quiere asumir el desgaste (…) Yo tengo que decir a Feijóo que no se preocupe, que sí, que vamos a gobernar en las tres regiones". "Pero antes de afrontar eso, queremos una negociación medida a medida con plazo de cumplimiento", advertía, refrendando que "si hay un acuerdo medida a medida, sí" se llegará a buen puerto, pero que "si no, no". Por su parte, el presidente del PP mantenía el cuerpo a cuerpo y cargaba contra Vox por "poner excusas" a la formación de coaliciones de gobierno, recalcando que la victoria del pasado domingo había sido "contundente", a pesar de que dependen nuevamente de la ultraderecha. Según el líder nacional de los 'populares', su formación había "triplicado" su diferencia respecto al segundo grupo más votado. Núñez Feijóo dejó claro que la estrategia de la ultraderecha "no la merecen ni los votantes del PP ni los votantes de Vox". "Hoy nadie conoce ninguna objeción de fondo a esas líneas por parte de Vox. Ninguna. Nadie ha señalado que hay en ellas algo incompatible con sus posiciones. Nadie ha dado razones para bloquear. Sólo se han puesto excusas. Y creo que ya está bien", emplazaba. En otro orden de cosas, Mañueco situaba como buen punto de partida para dialogar con Vox el documento que firmaron las partes en 2022 para formar un gobierno de coalición del que entonces sería vicepresidente Juan García-Gallardo: "Tenemos que hacer un proyecto de futuro y, por cierto, tengo que decir que una buena base sería el documento que firmamos hace cuatro años entre el PP y Vox", resaltó. En Aragón, Jorge Azcón ha optado por pasar la pelota a Vox. "La gran pregunta es qué quiere hacer", señaló, aportando así dos opciones: que esté "dispuesto a asumir la responsabilidad de los gobiernos" o que no. En Extremadura, Abascal ha pasado de insultar a María Guardiola a agradecerle su disposición a la negociación después del...