El presidente de la gestora del PSOE extremeño, José Luis Quintana, convocó una reunión este lunes en Mérida con los cuatro aspirantes a la secretaría general -además del alcalde de Olivenza, que, pese a dar un paso al lado, también estuvo-. Sobre la mesa, según ha podido saber COPE Extremadura, estaba la importancia de buscar un consenso y evitar las primarias para dar una imagen de unidad en la formación. Sin embargo, ese consenso está lejos de ser una realidad. En esa reunión, se hizo evidente que, al menos una de las precandidatas, Soraya Vega, está lejos del resto. La propia Vega y Sánchez Cotrina van "sobrados" con los avales, lo que está complicando la vida al resto. Blanca Martín cuenta con el apoyo del alcalde de Mérida, Rodríguez Osuna, y Díaz Farias está demostrando mayor poderío del que se preveía. En esta línea, en las últimas horas, Sánchez Cotrina ha afirmado que, aunque una candidatura de unidad "está muy bien", él busca "normalizar el proceso de primarias". "Hablo con todos todos los días", decía. La batalla interna en el socialismo extremeño, por tanto, se divide principalmente en dos grandes corrientes: el "gallardismo" y el "postgallardismo". La primera está representada por Soraya Vega, que cuenta con el apoyo explícito del hasta ahora secretario general, Miguel Ángel Gallardo, además de Rafa Lemus. En el otro lado se sitúan los que buscan romper con la etapa anterior, aglutinados en las otras tres candidaturas. No se descarta que estas puedan llegar a un acuerdo para hacer un frente común contra Vega, que previsiblemente irá por libre. Fuentes socialistas de peso resumían anoche la situación a la Cadena COPE con una sentencia clara: "Aquí hay dos opciones, no hay cuatro nombres, hay dos opciones, o lo que venimos haciendo, o lo contrario, lo que venimos haciendo nos ha llevado al peor resultado de la historia del partido".