Imagínate por un momento una planta de tomate creciendo a cientos de kilómetros sobre la Tierra, dentro de una estación espacial en órbita. La escena podría parecer propia de la ciencia ficción, pero ya forma parte de la actividad científica en la estación espacial china Tiangong. Según China Central Television (CCTV) , la tripulación de la misión Shenzhou-21 ha cosechado tomates cherry cultivados en órbita, fotografiando los frutos maduros antes de retirarlos y almacenarlos como parte del experimento. Detrás de esta imagen tan llamativa hay un objetivo muy concreto: comprobar si los humanos podrán producir alimentos en el espacio durante misiones largas, algo que las agencias espaciales consideran importante para futuras expediciones más allá de la órbita terrestre. El sistema . Los tomates crecieron en un sistema de cultivo aeropónico diseñado para operar en microgravedad, una tecnología que pulveriza agua y nutrientes en forma de niebla para alimentar directamente las raíces de las plantas. Sina explica que el equipo fue enviado a Tiangong en julio de 2025 a bordo de la nave de carga Tianzhou-9 y forma parte de una serie de experimentos destinados a verificar tecnologías clave de cultivo en órbita y ampliar el abanico de especies que podrían cultivarse en el espacio. Tras más de tres meses de crecimiento, las plantas lograron completar su ciclo y producir frutos maduros que la tripulación fotografió y retiró siguiendo el protocolo científico del experimento. La tecnología detrás del “huerto orbital”. El cultivo en el espacio exige soluciones muy distintas a las de la agricultura terrestre. En lugar de suelo, el sistema utilizado en Tiangong mantiene las raíces de las plantas suspendidas y las alimenta con una niebla de agua y nutrientes, una técnica conocida como cultivo aeropónico. Según explicó el astronauta Zhang Hongzhang , este método permite aumentar la eficiencia en el uso del agua, algo especialmente importante en el entorno cerrado de una estación espacial. El dispositivo se complementa con un sistema de iluminación LED diseñado para proporcionar el espectro de luz necesario para el desarrollo de las plantas y mejorar la eficiencia energética del sistema. Experimentos que llevan décadas en marcha. El cultivo de plantas en el espacio no es una idea nueva. La NASA recuerda que agencias espaciales llevan décadas realizando experimentos con plantas en órbita, aunque durante mucho tiempo las muestras se cultivaban solo con fines científicos y se enviaban de vuelta a la Tierra para su análisis. En 2015, por ejemplo, astronautas de la Estación Espacial Internacional se convirtieron en los primeros en comer un alimento cultivado en el espacio, lechuga romana roja producida en el laboratorio vegetal de la estación. Desde entonces se han sucedido distintos estudios con cultivos en microgravedad, incluidos estudios con tomates como VEG-05, realizado en la instalación Veggie, o XROOTS. Un elemento clave para vivir más tiempo en el espacio. Si los humanos queremos pasar meses o incluso años lejos de la Tierra, depender exclusivamente de cargamentos enviados desde nuestro planeta resulta poco práctico. Por eso, desde hace décadas distintas agencias espaciales investigan cómo integrar plantas en sistemas de soporte vital capaces de regenerar parte de los recursos necesarios para la tripulación. Según recoge la literatura científica citada en Frontiers in Plant Science , los cultivos pueden aportar alimentos frescos, producir oxígeno y absorber dióxido de carbono dentro de entornos cerrados como estaciones espaciales o futuras bases en la Luna o Marte. Además, los investigadores señalan otro beneficio menos visible pero importante: las actividades de cultivo han demostrado tener efectos positivos en el estado psicológico de los astronautas durante misiones prolongadas. En Xataka La NASA lleva años quebrándose la cabeza para averiguar qué comeremos en la Luna. Respuesta: cocido madrileño La importancia de estos experimentos va más allá de la curiosidad que despiertan las imágenes de plantas creciendo en órbita. Cada cultivo realizado en estaciones espaciales permite recopilar datos sobre cómo reaccionan las plantas a la microgravedad, un conocimiento que resulta esencial para diseñar sistemas de soporte vital más completos. La investigación actual busca entender si estos cultivos pueden integrarse en sistemas bioregenerativos de soporte vital capaces de producir parte de los recursos necesarios para una tripulación. Si ese objetivo se confirma, tecnologías como las que hoy se prueban en Tiangong podrían convertirse en una herramienta importante para sostener misiones humanas prolongadas en el espacio. Imágenes | CCTV En Xataka | China tiene a la Luna entre ceja y ceja: ahora ha creado el primer mapa químico de la cara oculta - La noticia La estación espacial china Tiangong ya cultiva tomates: sus astronautas acaban de cosecharlos fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .