En plena cuenta atrás, en las negociaciones entre PSC y ERC, para llegar al hasta ahora imposible acuerdo de presupuestos, con el límite en la votación del viernes en el Parlament, Salvador Illa afronta la semana con protestas en la calle de sectores sensibles en la sociedad. Los profesores exhiben su malestar, y a final de semana los médicos se incorporarán a la huelga en su sector. Los paros, convocados por los sindicatos USTEC, Intersindical, Professors de Secundària (ASPEPC-SPS) y la CGT, afectan hoy a los centros educativos públicos del Penedès, Tarragona y las Terres de l'Ebre. Como parte de las movilizaciones, los docentes han cortado a primera hora de la mañana, los accesos al Port de Tarragona, y las salidas de l`AP-2 y la N- 240 en Montblanc (Conca de Barbarà) para visibilizar sus protestas. Así, este martes ha arrancado la segunda jornada de la huelga territorializada de profesores en Cataluña. Cada día, una zona diferente de Catalunya, y el viernes toda la comunidad, según el calendario de huelga. Los cuatro sindicatos convocantes rechazan el acuerdo que firmaron la semana pasada Comissions Obreres (CCOO) y la UGT con el Departament d'Educació. Dicho pacto, que la Generalitat considera que cierra la negociación, incluye un complemento de 3.000 euros anuales, la reducción de ratios, y mejoras en la escuela inclusiva, según el Govern de la Generalitat. Los manifestantes, sin embargo, exigen mayores mejoras laborales y salariales y consideran que el pacto es insuficiente. El malestar entre los docentes es palpable. Sara, una de las profesoras en huelga, ha declarado a COPE que la situación es límite: "La situación está llegando a un punto insostenible". Este sentimiento es el que impulsa a los profesionales a salir a la calle para reclamar un cambio. Las movilizaciones continuarán durante toda la semana de forma escalonada. Mañana miércoles, la huelga se trasladará a las comarcas del Alt Pirineu, Aran, Catalunya Central y Lleida. El jueves será el turno de Girona, el Maresme y los dos Vallès. La semana de protestas culminará el próximo viernes con una jornada de huelga general en toda la enseñanza pública catalana y una manifestación central en Barcelona que buscará unificar las reclamaciones de los distintos territorios.