El prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, Claudio Gugertti, ha emitido una carta en la que lanza un potente llamamiento a la solidaridad con Tierra Santa. A través de una misiva, se dirige a toda la Iglesia para solicitar su participación en la colecta para Tierra Santa que se celebrará el próximo Viernes Santo, un gesto que considera fundamental para sostener a las comunidades cristianas locales. En la carta, Gugertti lamenta que, aunque los diálogos y acuerdos se han multiplicado, la paz no ha llegado a la región. "Aunque los medios de comunicación hablen hoy mucho menos que antes, se sigue disparando, las personas continúan muriendo, las tierras siguen siendo disputadas y los cristianos siguen emigrando para salvar sus vidas", ha afirmado. La situación ha provocado que muchísimos cristianos de Tierra Santa lo hayan perdido todo, incluyendo el trabajo que dependía de los peregrinos. El prefecto describe un panorama desolador donde, además del conflicto, "primero las bombas y luego las catástrofes naturales han desfigurado su tierra, haciéndola inhabitable". Gugertti propone la colecta como "un pequeño gesto" de conversión y cambio. "Ofrecer un poco de nuestro dinero para ayudar a nuestros hermanos y hermanas que se encuentran en peligro extremo a vivir un día más", ha señalado, es una acción que nos ayuda a no ser "cómplices de quienes incendian" el mundo. Los fondos recaudados son vitales para la Custodia de Tierra Santa, permitiendo que se reabran escuelas, se construyan viviendas y se garanticen cuidados básicos. "Ayudadnos a ofrecerles una esperanza concreta y no solo palabras de consuelo", ruega el prefecto, destacando que para muchos cristianos, esta ayuda es la única con la que cuentan. El prefecto exhorta a los responsables eclesiales a despertar las conciencias y llamar a la solidaridad, recordando que "dar es un signo fuerte de fe". Subraya que el objetivo es evitar que la memoria viva de la fe desaparezca de esos lugares: "Una Tierra Santa sin creyentes es una tierra perdida, porque se pierde la memoria viva". Finalmente, la carta recoge un mensaje del Papa León XIV del 14 de mayo de 2025: "A los cristianos se les debe dar la posibilidad, no solo con palabras, de permanecer en sus tierras con todos los derechos necesarios para una existencia segura. ¡Os lo ruego, comprometámonos con ello!".