OpenAI han tirado a todo lo que se movía en IA. Han ido lanzando de todo: un generador de vídeo , un navegador web con IA, un generador de imágenes con estilo Studio Ghibli , herramientas de comercio electrónico , etc. La lógica era sencilla: quien lo prueba todo tiene más papeletas para acertar con algo, pero el resultado ha acabado siendo el contrario. Mientras que OpenAI parecía estar en todas partes, Anthropic se centraba en un solo sitio y le ha logrado comer el terreno donde más importaba . Basta de probarlo todo . Fidji Simo, la directiva que Altman fichó el verano pasado, convocó recientemente a los empleados para darles un mensaje que se escucha poco en una empresa con el crecimiento de OpenAI: su principal rival les estaba dando una lección. Lo que está haciendo Anthropic, explicó Simo, debe ser una llamada de atención para OpenAI, que ha perdido el liderazgo entre desarrolladores de software y clientes empresariales. "No podemos desaprovechar este momento porque estemos distraídos por proyectos paralelos", destacó. En Xataka Anthropic se ha convertido en la Apple de nuestra era y OpenAI en nuestra Microsoft: una historia de amor y odio El coste oculto de hacer un poco de todo . El problema de tirar a todo lo que se mueve no es solo el foco, sino los recursos que eso implica. En las empresas que desarrollan modelos fundacionales el recurso clave es la capacidad de cómputo, y en OpenAI ese recurso iba saltando de un equipo a otro según las prioridades del día. El equipo de Sora, por ejemplo, estaba integrado en la división de investigación a pesar de ser uno de los productos más visibles de la compañía. OpenAI estaba creciendo rápido en demasiadas direcciones, y eso genera también tensiones internas por cuál proyecto debe priorizarse. Anthropic se centraba en una cosa . Mientras OpenAI diversificaba, su principal rival adoptaba una estrategia totalmente opuesta : pocos productos, mucha profundidad. Claude no genera imágenes ni vídeo, no tiene navegador propio y no está intentando crear sus propios chips (de momento). Se dedica a crear modelos fundacionales y ofrecerlos tanto en modo servicio web como sobre todo a través de APIs para empresas y desarrolladores. Claude Code, su producto estrella para programar, se convirtió el pasado otoño en un fenómeno viral entre los ingenieros de software, y se ha acabado consolidando como la herramienta de referencia entre desarrolladores amateur —el vibe coding sigue pegando fuerte— y desde luego de equipos técnicos en todo tipo de empresas. OpenAI contraataca . La respuesta no se ha hecho esperar: OpenAI lanzó el mes pasado una nueva versión de Codex , su herramienta de programación, y la acompañó del nuevo GPT-5.4 que precisamente está mucho más orientado a entornos profesionales. Según la propia Simo, Codex ya supera los dos millones de usuarios activos semanales, casi cuatro veces más que a principios de año. Para impulsar el uso de su producto, OpenAI está desplegando ingenieros en consultoras y socios empresariales para acelerar la adopción de estos productos. Salida a bolsa en el horizonte . Tanto OpenAI como Anthropic están dando pasos claros hacia una salida a bolsa que de hecho podría producirse este mismo año. Eso hace que obtener cuota en el mercado empresarial —que es el que realmente paga, el que firma contratos y el que justifica valoraciones— sea absolutamente esencial para que esas salidas a bolsa tengan éxito. El precio inicial de las acciones y la valoración real de estas empresas dependerá de lo bien posicionadas que estén, y en OpenAI quieren recuperar el terreno perdido en el mercado empresarial. En la reunión con la plantilla Simo explicó que "estamos actuando como si esto fuera un código rojo". La paradoja de ser el pionero . OpenAI desató la fiebre por la IA con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 y convirtió la IA generativa en un fenómeno casi cotidiano. Sin embargo, ser el primero suele tener trampa, porque te obliga a explorar y diversificar para mantener tu posición de referencia y eso sale muy caro. Anthropic llegó después, vio dónde estaba el dinero de verdad y se centró específicamente en ese sector. El alumno ha superado al maestro, parece, y en OpenAI quieren corregir la estrategia. Qué pasará con tanto producto . Queda por ver cómo afecta esta estrategia de OpenAI a todo su catálogo de productos. Si se empiezan a centrar en desarrolladores y soluciones empresariales, ¿qué ocurrirá con su generador de imágenes, con Sora o con Atlas? La tensión estructural entre ser "laboratorio de investigación" y ser "empresa de producto" puede plantear todo un reto para una empresa que de forma natural no paraba de explorar nuevas ideas para aplicar la IA en ellas. Imagen | TechCrunch | Wikimedia Commons En Xataka | Sam Altman dice que le aterroriza un mundo donde las empresas de IA se crean más poderosas que el gobierno. Es justo lo que está construyendo - La noticia Anthropic está ganando la carrera de la IA en las empresas, así que OpenAI tiene un nuevo plan: convertirse en Anthropic fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .