El Santo Niño de Atocha es venerado en Plateros, cerca de Fresnillo, Zacatecas. La pequeña imagen es muy milagrienta, si me es permitido usar esa expresión de pueblo. Niño andariego es el zacatecano, y además travieso, pues por las noches se sale sin permiso del templo y echa a caminar por todos los rumbos comarcanos. Tan es así que acaba el año con los guarachitos desgastados y es menester mandarle hacer un nuevo par.