La calidad del aire que respiran millones de personas en las ciudades españolas podría no estar midiéndose donde realmente es más necesario. Esa es la principal conclusión del informe de Ecologistas en Acción, que revela que solo una de cada cuatro estaciones urbanas de control del aire cumple adecuadamente su función. El resto presenta deficiencias —en muchos casos relevantes— que pueden llegar a distorsionar la imagen real de la contaminación, especialmente la ligada al tráfico y Murcia no es una excepción: la única estación analizada, San Basilio, presenta limitaciones que cuestionan su representatividad plena.